A primera vista, un estadio completamente regido por norma FIFA, con sponsoreo oficial como se esperaba, pero sin ningún tipo de referencia a los Chiefs, equipo amo de casa que juega en la NFL.
Las pantallas tapadas con telas negras, una identidad completamente neutra, pero con el detalle del patrocinio de Hisense.
Llegó el momento del Hydration Break, auspiciado en pantallas por Powerade, música en estadio, mientras se riega la cancha y los equipos reciben algunas indicaciones. La gente lo aprovecha para relajar unos minutos, hacer una escapada al baño o comprar alguna que otra bebida.

Estadio al 90% colmado, se dejaban ver algunas butacas rojas y amarillas. El aforo máximo es de 76.400.
Mientras tanto, un partido que arrancó parejo, mejor Argentina, con un gol anulado por lado al comienzo y después el 1-0 de Messi, con ese zurdazo al ángulo. Magia en la tarde de Kansas City.
Algunas aproximaciones rápidas de Argelia, con defensa Argentina atenta y el Dibu también.

La hinchada Argentina al ritmo de "y ya lo ve, y ya lo ve, somos locales otra vez". Bien el equipo y bien la hinchada. Una buena costumbre.
Para el entretiempo, no hubo tal show de medio tiempo ni nada en campo de juego como se comentaba en las calles. Sólo el uso de pantallas para mostrar todos los acuerdos oficiales, cada marca con su spot. Seguramente la tanda publicitaria mejor paga de la historia de los mundiales.

En el segundo tiempo, arrancó el equipo un poco atrás, un par de cambios del DT, algunas contras y "pum"... Messi frota la lámpara, 2-0. Los argentinos rendidos exclaman "Messi, Messi, Messi". Show argento en Kansas City.
Segunda pausa de hidratación, mismo show, música, Powerade en pantallas, riego, charlas técnicas e hinchas al baño.
74 minutos, el partido está 2-0 y la ola de la hinchada Argentina comienza a girar por todo el estadio. La locura ya es total en suelo norteamericano.
Al terminar el párrafo anterior, el 10 argentino firma el 3-0. Hat-Trick y baile. Imaginen el estadio, las pantallas de Hisense mostrando el tercer gol y el delirio de la gente. Acto seguido, Messi sale reemplazado por Nico Paz y se retira del campo igualando a Miroslav Klose como goleador histórico de los mundiales FIFA. Quedan empatados 16 a 16.
Minuto 82, la gente canta por primera vez en la Copa Mundial de la FIFA 2026 el merecido y bien llevado "dale campeón, dale campeón".
Ganó Argentina, fue 3-0 nomás. Así pasó el primer capítulo del gran último baile de Messi en la Selección. Al ritmo de Los Palmeras en el estadio cerramos la jornada. Nos vemos en Dallas.

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