¿Y éso? Es vanguardia

(Por Sara Bongiovanni) Hoy es común encontrar mobiliarios que años atrás marcaron el inicio de la vida moderna: factoría de grandes profesionales que experimentaron con materiales y tecnologías por entonces innovadores. Los interiores actuales han entablado una estrecha conexión con los diseños del siglo 20 y hoy tenés la posibilidad de usar esas mesas, sillas, sillones, lámparas y demás objetos que en su plenitud fueron furor, para  re-encantar con un halo retro. (Mirá la galería en la nota completa).

Señorial e informal. El reconocido sillón Egg de Jacobsen se inspiró en el sillón Womb de Eero Saarinen. Ideal en un dormitorio hípervanguardista.
Señorial e informal. El reconocido sillón Egg de Jacobsen se inspiró en el sillón Womb de Eero Saarinen. Ideal en un dormitorio hípervanguardista.
Jacobsen diseñó los sillones Egg y Swan llevando los materiales al límite. El diseño Egg supo esperar y con el tiempo se convirtió en una pieza clásica de la época.
Jacobsen diseñó los sillones Egg y Swan llevando los materiales al límite. El diseño Egg supo esperar y con el tiempo se convirtió en una pieza clásica de la época.
En un ambiente moderno no puede faltar la mesa Noguchi y el lounge chair de Charles Eames que enfatizan la distinción.
En un ambiente moderno no puede faltar la mesa Noguchi y el lounge chair de Charles Eames que enfatizan la distinción.
El sillón Barcelona pertenece a Mies van der Rohe, ideal para un espacio relajado, un rincón del estar, un estudio, una biblioteca...
El sillón Barcelona pertenece a Mies van der Rohe, ideal para un espacio relajado, un rincón del estar, un estudio, una biblioteca...
Tres diseños clásicos, obra de Jacobsen, Saarinen y Paulin, hoy descomprimen y dinamizan los espacios vanguardistas sin resignar formalidad.
Tres diseños clásicos, obra de Jacobsen, Saarinen y Paulin, hoy descomprimen y dinamizan los espacios vanguardistas sin resignar formalidad.

 

Algunos podrán decir que resulta más vintage dar con un viejo ejemplar de aquellos años, sin embargo, para quienes prefieren estrenar, el mercado ofrece interesantes réplicas de los muebles diseñados por figuras de la talla de Mies Van der Rohe con su sillón Barcelona ($ 4.600), aposento para reyes, decían en aquel tiempo de su diseño y hoy puede lucir escultural en un estar o estudio.
Un cuarto juvenil, una sala de juegos puede embellecerse con los diseños revividos de Arne Jacobsen, por ejemplo el clásico sillón Egg ($ 5.750) inspirado en el sillón Womb de Eero Saarinen, quien también deslumbra con la mesa Tulip ($ 2.170) para comedores  muy modernos y audaces.
También podemos tener un toque híper vanguardista de Isamu Noguchi con la mesa homónima ($ 2.490), una pieza decorativa para un estar bien arrogante; y tantos otros… el sillón de Pierre Paulin ($ 1.470) con sus sorprendentes líneas delgadas resistiendo formas orgánicas y maleables de las más variadas; la chaise lounge de Le Corbusier hoy reinterpretada en innovadores materiales, en un dormitorio el toque personal es increíble, hasta en una galería resulta pomposa.
Todas estas son excelentes versiones de factoría nacional, que hoy trae a Córdoba Bandó Deco y  que permiten acentuar el estilo vanguardista sin mucho ruido pero con mucha historia levitando en los rincones.

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