Una vez que llegó al club, compró unos tees, unas cuantas pelotas, alquiló unos palos y pidió un buen caddie.
Cuando llegó al tee del 1, ya lo esperaba una torre negra de caddie, con la bolsa en un hombro y un rifle en el otro. “Esto es África”, se dijo sin darle mayor importancia y pegó su drive larguísimo al medio del fairway.
Caminaba hacia su segundo golpe cuando salió de la espesura un guepardo que le vio y fue por él. Rápido y preciso, el caddie soltó la bolsa, cargó el rifle, disparó y abatió al animal. El jugador tembló, pero se recompuso enseguida, pegó un hierro impecable y acabó el hoyo en par.
El hoyo 2 era un par 5. Ya con 2 golpes a 140 yardas del green, sale de la selva un león amenazante. Bolsa al suelo, rifle al hombro y el caddie se lo carga de un solo tiro.
El caddie, inmutable; al fin y al cabo, tanto el jugador como su ayudante están pegando los tiros que se suponen que tienen que dar.
El 3 es un fácil par 3 corto, El jugador agrandado pega un hierro 8 y la deja a 2 metros del hoyo, cuando camina al green, le sale un cocodrilo de la laguna que había a un costado del fairway, enseñando sus dientes afilados. El jugador se vuelve a su caddie, y éste no se da por aludido, el cocodrilo avanza, el golfista se aparta del borde del agua, el caddie sigue su camino, el cocodrilo ya está muy cerca, “pero, hombre, ¿qué no lo ve?, ¡saque el rifle, haga algo…! El caddie saca de su bolsillo la tarjeta, la mira y explica: “Lo siento, señor, en este hoyo no tiene handicap”.
Enfermo del Golf es llevado a un safari...
(Por Yardas Tour) Un enfermo del golf fue llevado por su familia a un safari fotográfico en el África. Al tercer día no pudo resistir tanta cebra y tanto hipopótamo suelto, pidió en el hotel que le reservaran una salida en la cancha de golf más cercana agarró un taxi y allá fue... (sigue)
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