Cairns (Oceanía)
(Especial El Galeón) Cairns, en el corazón de la Australia tropical, es el punto de partida para conocer la selva y la barrera de coral. Un viaje mágico para admirar paisajes y la increíble fauna de aquel país.
Cuando aterrizamos en Cairns, un mediodía de la primavera australiana, comprendemos súbitamente qué significa la palabra “tropical”: nos recibe una ola de calor y humedad, que viene del mar, y el verde paisaje urbano, cubierto por unas nubes que arrojan un chaparrón tan intenso como efímero, revela que esta temperatura es un privilegio de la ciudad durante todo el año. Este no es el far west, sino el far north, el “lejano norte”, separado por unos 2.500 kilómetros de Sydney. Como siempre, las distancias en la isla-continente resultan siderales.
La primera tarde en Cairns la dedicamos a dar un paseo “de reconocimiento” por la ciudad y su línea costera, sobre todo para observar las aves marinas que se posan tranquilamente en la zona pantanosa de la orilla. Aunque nos sorprende un poco, en verdad aquí no hay una playa propiamente dicha. Pero ¿quién la extraña, pensando que a una hora en barco se extiende la espectacular barrera de coral? Y no sólo eso, ya que Cairns también es el punto de partida para visitar la selva tropical de Kuranda y los ecoparques que, en las afueras, albergan la curiosa fauna australiana. De modo que, en previsión de la navegación y los paseos que nos esperan en estos días, aprovechamos para equiparnos con sombrero y protector solar, dos aliados infaltables de la población local.
Extraordinaria selva
Al día siguiente, temprano por la mañana, partimos del cercano pueblito de Kuranda para recorrer la selva tropical que rodea esta región extraordinaria, una de las mecas del turismo del norte de Australia, pero también una tradicional zona productora de café y madera. La estación es un hito en sí misma, con su sello de otras épocas –fue construida en 1915- está a punto de cumplir un siglo y tiene todo el aire de aquellos pioneros. Tenemos tiempo para visitar el mercado, donde brillan los ópalos y se oye el didgeridoo, ese curioso instrumento aborigen de voz grave y profunda, como un llamado desde lo más ancestral de la tierra. Luego, nos embarcamos en el Skyrail para sobrevolar, literalmente, la selva. Este cablecarril panorámico corre sobre el Barron Gorge National Park, desde Kuranda hasta Caravonica, un suburbio de Cairns sobre una inmensa selva tropical que está incluida entre los patrimonios de la humanidad. En su momento, nos cuentan los guías, la construcción de las estaciones causó enormes polémicas por los temores a los daños en el ambiente. Sin embargo, ahora esos recelos parecen haber quedado atrás y, de hecho, el entorno no se ve alterado. En algunas estaciones, donde se puede bajar para caminar sobre pasarelas, el verde es como un mar que todo se lo traga y el sinfín de lianas, helechos y árboles gigantes forman un verdadero techo sobre nuestras cabezas.
Todavía fascinados por la experiencia, Kuranda tiene todavía mucho para ofrecernos esta tarde, la cual dedicamos a recorrer un parque de aves vistosísimas en sus plumajes y un santuario de koalas. En general, siempre hay uno cerca de los principales centros turísticos, ya que todos los visitantes quieren conocer de cerca los dos grandes símbolos de la fauna australiana: los saltarines canguros, desde los grandes colorados hasta los pequeños wallabies, y los koalas, unos dormilones ositos grises siempre pegados a sus narcóticas hojas de eucaliptos.
La Gran Barrera de Coral
Cairns y Port Douglas, el puerto situado a pocos kilómetros, son los puntos de partida para la Gran Barrera de Coral, esos extraordinarios arrecifes que bordean la costa tropical australiana a lo largo de 900 islas y más de 350 mil kilómetros cuadrados. Maravilla del mundo, icono de Australia, formación natural que puede verse desde el espacio… parece que los calificativos nunca alcanzan para describir estas increíbles formaciones, donde se acumulan miles de millones de minúsculos pólipos coralinos de colores asombrosos.
Hay varias formas de acercarse a la Gran Barrera: navegar en cruceros, pasar un día en las Islas Whitsundays, un destino típico para mieleros, o –la mejor de todas- sobrevolarla para apreciar su auténtica extensión y belleza, como no se puede hacerse desde ninguna embarcación. Hay avionetas y helicópteros, que resulta ser nuestra opción, así que subimos y nos acomodamos junto a la ventanilla acompañados de un pequeño grupo, que lleva lo indispensable para pasar el día a bordo de una plataforma flotante. Inmediatamente, nos dejamos elevar por el atronador sonido de las hélices. Pasan unos minutos con el mar azul a nuestros pies y, de pronto, el paisaje marítimo más hermoso que hayamos podido soñar jamás, se revela ante nuestros ojos. El agua turquesa, surcada por infinidad de arrecifes que desde lo alto se ven como una red dibujada en tonos que van del azul al rosa, parece un cielo sin fin. En ese cielo se recortan algunas islas de formas irregulares o, asombrosamente, hasta con la forma precisa de un corazón, es la famosísima Heart Reef. Poco a poco, el vuelo avanza y la deja atrás, hasta que el helicóptero se posa en la plataforma donde pasaremos el día. Primero, un almuerzo a base de pescado, naturalmente, y luego la tarde para hacer buceo y snorkel, nadando de la mano de un instructor entre los peces tropicales, como si lo hubiéramos hecho toda la vida. También hay una embarcación de fondo transparente que, en general, eligen las personas mayores para visitar el fondo submarino. Ahí nos acomodamos después del buceo para visitar, nuevamente, la gran barrera antes de despedirnos definitivamente. Hasta que al atardecer, cuando el sol empieza a bajar sobre los arrecifes, el helicóptero nos lleva de regreso al continente. Aunque volvemos, en realidad una parte de nuestro corazón se queda para siempre guardado allí, entre la inmensidad del mar y el horizonte coralino, donde se duermen los sueños.
Hoja de viajero
La mejor época para ir:
De mayo a noviembre. Aunque el clima es tropical y hace calor todo el año, esos son los meses más secos. Entre diciembre y abril hay más riesgo de ciclones tropicales.
Requisitos migratorios:
Pasaporte vigente con visa de ingreso a Australia.
Paseos:
Daintree Forest, una selva que contiene el 30 por ciento de las ranas, marsupiales y reptiles de Australia, además del 65 por ciento de los murciélagos y mariposas. Cerca de Cairns también se encuentra Undara Volcanic, un parque nacional célebre por sus agujeros tubulares de lava y las minas de piedras preciosas, como topacios, aguamarina, cuarzo y oro. Aquí se conserva también el mayor río de lava originado en un solo volcán. En torno a la ciudad hay diversos santuarios de fauna que permiten un contacto más cercano con cocodrilos, aves tropicales, koalas, wombats, canguros y otras especies típicas de Australia.
Compras:
Artesanías aborígenes: instrumentos musicales como el didgeridoo, pinturas que representan sus mitos ancestrales y tallas en madera. Pastillas de eucaliptos (gum tree); nueces tropicales (macadamias) dulces y saladas; joyas con ópalo, la piedra nacional; productos gourmet a base de frutos y plantas locales.
Comidas:
Pescados y frutos de mar en todas sus variantes; platos a base de frutas tropicales y barbecue, el asado australiano generalmente abreviado como barbie. Recetas tradicionales y con productos orgánicos propios de las tradiciones aborígenes se pueden probar en los restaurantes especializados, así como la carne de canguro.
Alojamiento:
Hotel cuatro estrellas desde 138 dólares la habitación (single o doble); cinco estrellas a partir de 218 dólares la habitación (single o doble).
Tips y curiosidades
- Australia es uno de los países más secos del mundo y las temperaturas pueden ser muy altas. Para los niños es obligatorio usar sombrero de ala ancha. Cuidar siempre el agua, aunque se visite la zona tropical.
- Bill Clinton y su esposa Hillary estaban cenando en un restaurante de Port Douglas, -Salsa Bar and Grill- el 11 de septiembre de 2001, cuando fueron informados sobre los atentados de las Torres Gemelas. Esto es una muestra del enorme cambio de uso horario, hay más de 14 horas, por ejemplo, que Nueva York.
- El inglés local está cargado de expresiones desconocidas para el extranjero. Vale la pena buscar un breve glosario en Internet antes de emprender el viaje.
CONTACTOS
Códigos de área telefónicos:
Australia: 0061.
Hospital de Urgencias:
Cairns Base Hospital, The Esplanade, Cairns. Tel. 4050-6333.
Policía:
Cairns Police Station, 5 Sheridan St, Cairns. Tel. 4030-7000.
Embajada de Argentina:
Canberra: John McEwen House, Level 2, 7 National Circuit
Barton, ACT 2600, Australia. Tel: (61 2) 6273-9111. E-mail: [email protected]
Internet:
www.cairnsconnect.com
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