Paseshow lleva doce años de trabajo conjunto con las diferentes comisiones directivas de este evento masivo que lleva 60 ediciones.
El dato no es menor: en el segundo día hábil de 2026, el volumen de tickets emitidos muestra un crecimiento del 130% respecto al mismo período del año anterior, que ya había sido récord con un incremento interanual del 90%. Detrás de este desempeño sobresaliente está Paseshow, la empresa cordobesa que desde hace 12 años gestiona la venta de entradas del Festival.
“Este resultado confirma una tendencia que forma parte de nuestra visión desde que comenzamos a trabajar junto a la Comisión Organizadora. La confianza construida en estos años nos permitió liderar la transformación digital del Festival y consolidar un sistema de compra seguro, ágil y basado en información estratégica”, explica Javier Martínez, director y socio de Paseshow.
De la entrada con DNI al ecosistema de datos
Aunque el Festival celebra seis décadas de historia, su evolución tecnológica es mucho más reciente. Hace más de diez años, Paseshow introdujo una innovación disruptiva para la época: el DNI como entrada. Aquella experiencia sentó las bases del sistema actual de tickets con código QR, que no solo agiliza el acceso, sino que genera información clave sobre el público.
Hoy, la plataforma permite segmentar audiencias, medir comportamientos, anticipar demanda y optimizar la toma de decisiones, convirtiendo a la ticketera en un socio estratégico del evento, más allá del rol tradicional de venta.
Este trabajo conjunto posiciona a Paseshow como una empresa de gestión integral de experiencia y datos, con un modelo que combina tecnología, análisis, logística y operación en tiempo real.
Un modelo integral detrás del show
La venta de entradas es apenas la cara visible de un sistema mucho más complejo. El proceso comienza meses antes del Festival, con preventas exclusivas para bancos, instituciones y grupos de afinidad, ampliación de canales, gestión dinámica de stock y difusión inteligente de disponibilidad para equilibrar la demanda entre sectores.
Durante el evento, el despliegue incluye boleterías físicas, control de accesos 100% digitalizado, scanners, operación presencial y soporte técnico permanente, en un contexto particularmente desafiante por la diversidad del público: tradición gaucha, folklore y artistas mainstream conviven en un mismo predio durante once noches consecutivas.
Impacto económico y social
En la edición anterior, el Festival cortó 220.000 entradas. La venta anticipada no solo aporta previsibilidad operativa, sino que garantiza asistencia efectiva. Para 2026, la proyección apunta a un nuevo récord de público.
El impacto trasciende lo cultural. En 2025, el movimiento económico del Festival alcanzó los 33.000 millones de pesos, con 2.200 millones de pesos en utilidades distribuidas entre las 24 escuelas que integran la Comisión Organizadora, un número que podría superarse este año.
“Este evento es especial no solo por su escala, su duración y su nivel de producción, sino también por su objetivo social y educativo. Sabemos que nuestro trabajo termina beneficiando a miles de chicas y chicos que ven mejorar sus escuelas”, concluye Javier Martínez.
Con entradas volando antes del arranque y una estructura tecnológica consolidada, Jesús María 2026 ya se perfila como una de las ediciones más exitosas de su historia.
Tu opinión enriquece este artículo: