Chau, chau, adiós: "desaparecieron" los tickets (¿qué hacen Sodexo y Accor ahora?)

Pasaron poco más de dos años desde la ley que establecía 20 meses para la reconversión de los tickets como ingreso remunerativo. Dos años más tarde -y aunque se siguen emitiendo- ya casi no se ven en las cajas de los supermercados: “prácticamente desaparecieron. No hay empresas dándolos -dice Carlos Balzano, gerente de Disco-, de todos modos a nosotros no nos afecta porque esos valores se han visto remplazados por consumo en efectivo”, explica.
¿Y qué pasa con empresas como Sodexo y Accor? Ambas empresas reconocen que la emisión de tickets alimentarios es mínima y que son contadas las compañías que los siguen utilizando. En esa línea, las dos reconvirtieron sus negocios. Sodexo tiene puesto el acento en su servicio de gastronomía para empresas, mientras que Accor se enfocó en dos productos: Ticket Car (una tarjeta para cargar combustible, pensada para flotas corporativas) y Ticket Mantenimiento (para empresas como las cableras y las telefónicas que cuentan con flotas numerosas).

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

¿Y si el maíz prende en la Patagonia? Ensayan con rindes de hasta 10.000 kg/ha y abren el debate sobre su viabilidad productiva (clave: agua e infraestructura)

(Por Juliana Pino) La posibilidad de producir maíz en la Patagonia, una región históricamente fuera del mapa agrícola para este cultivo, empieza a dejar de ser una rareza técnica para convertirse en una pregunta concreta de negocio. Los primeros ensayos muestran que, con genética adecuada, el cultivo puede adaptarse. Pero… ¿alcanza con que “ande”?