La gran novedad del régimen es la eliminación total del límite de valor para exportar mediante la Declaración de Exportación Simplificada Postal (DESP), permitiendo despachar desde cualquier sucursal sin importar el monto.
En paralelo, el sistema de importaciones agiliza el flujo: las compras en tiendas internacionales podrán liquidar impuestos y flete directamente en el checkout del sitio vendedor o antes del arribo del paquete, eliminando la clásica declaración jurada posterior en la web de ARCA. Además, se sostiene la franquicia exenta de derechos para compras de hasta US$ 400 FOB, con un tope de cinco envíos anuales por persona.
¿Qué puertas se abren para vender afuera?
La eliminación del tope económico cambia de raíz la ecuación para los negocios locales con tickets promedio altos. Sectores como el diseño de autor, la marroquinería de cuero y el calzado de alta gama ahora pueden enviar colecciones completas sin rebotar contra los viejos techos normativos. Lo mismo ocurre con el sector tecnológico y de precisión, que gana un canal ágil para exportar hardware local, componentes, instrumental técnico o repuestos industriales de elevado valor unitario.
A esto se suman el arte, las joyas de autor y los artículos de colección, que ahora se envían directo al comprador final o a galerías sin necesidad de encarar un despacho aduanero tradicional de alto costo. Para las pymes que buscan abrir mercados, el sistema también resulta clave para mandar lotes de muestras B2B y cerrar acuerdos de distribución en el exterior de forma directa.
El dato: Para subirse a este régimen solo se requiere estar dado de alta como exportador en ARCA, emitir Factura “E” y generar la DESP antes de acercarse a la sucursal.
Ayuda familiar: US$ 5.000 al mes para mandar a un hijo afuera
Para las familias con hijos u otros familiares viviendo en el exterior, la normativa trae alivio y previsibilidad: los envíos de ayuda familiar o regalos quedan exentos de impuestos a la exportación hasta un tope de US$ 5.000 mensuales por remitente, abonando únicamente la tarifa del servicio logístico.
Este esquema es ideal para enviar tecnología y herramientas de trabajo (como notebooks, tablets o libros técnicos) que en el destino pueden resultar costosos o difíciles de conseguir. También facilita el despacho de ropa de abrigo, calzado y enseres personales, así como el infaltable "kit nostalgia" con yerba, golosinas y alimentos secos (siempre sujetos a la normativa sanitaria de destino). Por último, permite el envío de tratamientos médicos específicos, siempre que viajen acompañados por la receta y la documentación respaldatoria.
Transición en marcha
Mientras ARCA y el Correo terminan de acoplar sus sistemas informáticos, las sucursales continúan operando con el esquema habitual y mantienen un 30% de descuento en los envíos internacionales de documentación, muestras y ayuda familiar.
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