Dos miradas sobre Crese y el futuro de la recolección de basura (García vs. Castagno)

Eduardo García y Alberto Castagno tienen en común haber sido y ser presidentes de la Crese. Sin embargo, ambos difieren sustancialmente en cómo administrar el sistema de recolección de basura en la ciudad: el primero fue uno de los impulsores de su estatización, con la creación precisamente de Crese, mientras que el segundo se inclina más por un esquema público-privado. Pero más allá de las cuestiones ideológicas, vale repasar los números de uno y otro modelo.
 

 

Una diferencia de casi 10 palitos por mes...
Items García dice... Castagno dice...
Costo mensual actual 40 millones 38 millones
Costo mensual privatizado 37,2 millones 37,2 millones
Costos mensual Crese residual 12 millones 5 millones
Previsión por despido (anual) 25 millones s/d
Costo mensual total 51,2 millones 42,2 millones 


En el análisis que realiza Eduardo García sobre la situación de Crese, también se pregunta por el futuro de la flota (foto), compuesta actualmente por 72 camiones prensa, dos camiones para residuos patógenos y 10 vehículos livianos, “que les pertenecen a todos los cordobeses y que es probable que se pongan a disposición de las empresas privadas sin ninguna retribución a cambio”, dice García.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.