Por qué a Maradona no le sirve (mucho) un fideicomiso para desheredar a Dalma y Gianinna (sí para otros acreedores)

El régimen de herencia en Argentina es tirano. Por eso un fideicomiso, herramienta válida para proteger el patrimonio de ataques externos (como acreedores), es de alcance relativo en caso de la sucesión.

Olvidate de las películas americanas donde la millonaria anciana le deja su herencia al sobrino fiel y deshereda a sus hijos malvados. En Argentina un padre (sin cónyuge, como Maradona) solo puede disponer de un porcentaje del 33% (un tercio) de sus bienes (en Argentina) para donar o testar a otros beneficiarios por fuera de sus hijos.


Claro que la cosa cambiaría si “el Diego”, por ejemplo, decidiera radicarse en otro país, ya que a su muerte cambiaría el juez competente que podría tomar la ley de la nación donde fijó su último domicilio. Aunque los bienes en Argentina se regirían en su sucesión por nuestra ley, los bienes en el extranjero también están bajo la ley de herencia de ese país, aunque -ya se sabe- todo es materia litigable.

“Un fideicomiso es una excelente herramienta para proteger un patrimonio de ataques externos, pero siempre que no se violente el orden público hereditario o se conforme -por ejemplo- con el fin explícito de eludir acreedores preexistentes a su conformación”, explica Juan Cruz Acosta, socio de FDI.


Especialistas en herramientas que ayudan a salvaguardar activos de ataques de terceros, desde FDI asesoran a clientes para constituir fideicomisos específicos, más aplicables a exesposas o concubinas que a la larga prole de Maradona, una figura -además- de enorme visibilidad como para “esconder” activos.

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