Ranking del Fracaso: 3 proyectos en marcha, pero 4 siguen esperando (¿se moverán en 2011?)

Hace un año armamos el Ranking del Fracaso con los 7 proyectos que prometían cambiar la fisonomía de la provincia -además de movilizar inversiones por más de $ 12.000 millones-, pero que habían quedado en la nada:
- Subte (U$S 1.560 millones) - Avanzó un casillero
- Tren Bala (U$S 1.500) - Parado
- Polo Judicial ($ 85 millones) - Parado
- Nueva Terminal ($ 85,9 millones) - Avanza rápidamente
- Manzana del Banco de Córdoba (U$S 100 millones) - Avanzó un casillero (dudas)
- Concejo Deliberante ($ 20 millones) - Parado
- Batallón 141 - Parado
Un año después podemos decir -mirando el vaso medio lleno- que 3 de ellos consiguieron avanzar un casillero, aunque para ser sinceros sólo uno logró superar la etapa de proyecto para transformarse en una obra con todas las letras. Nos referimos a la nueva Terminal de Ómnibus, cuya construcción está a cargo de la empresa Riva, luego de superar el proceso de licitación. Las otras dos son la Manzana del Bicentenario y el subterráneo, ambos sujetos a la decisión del Concejo Deliberante.
Los cuatro restantes (Tren Bala, Batallón 141, Polo Judicial y la nueva sede del Concejo Deliberante) duermen en sus respectivos expedientes.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.