Recolección diferenciada: sólo un millón de kilos en cinco meses y muchas dudas (en marzo larga la segunda etapa)

En la ciudad de Córdoba se generan unos 60 millones de kilos de basura por mes. De ellos, apenas 200.000 corresponden a la basura reciclable (residuos secos para su aprovechamiento), que la empresa Crese recoge través del servicio de recolección diferenciada en 18 barrios que albergan a unas 130.000 personas, el 10% de la población.
En efecto, desde el lanzamiento del programa, en el mes de agosto, ingresaron al Centro Verde ubicado en base Mitre, 956.600 kilos, según datos oficiales de Crese, lo que da un promedio de 191.320 kilos mensuales.
Lo preocupante es que, lejos de aumentar, la recolección diferenciada fue perdiendo interés entre los usuarios: en agosto ingresaron 103.000 kilos; en septiembre 212.000; en octubre 231.000; en noviembre 201.000; y en diciembre 207.000.
En cuanto a la composición de la basura diferenciada, el mayor porcentaje corresponde a papel (44 %), seguido por vidrio (36 %), plástico (18 %) y material ferroso (2 %). Y con respecto a los barrios, los más prolijos parecen ser los vecinos de la zona de Alta Córdoba, Ayacucho y Providencia.
Pero, lejos de deprimirse por los magros resultados, en la empresa municipal redoblan la apuesta. El titular de Crese, Eduardo García, confirmó que en marzo arranca la segunda etapa del programa en la zona sur, y para el segundo semestre está previsto el lanzamiento de la tercera y última etapa del plan que abarcará la zona norte.
Además, habrá cambios en la modalidad de la recolección, ya que se suspenderá el servicio los días lunes por la gran cantidad de feriados que caen ese día de la semana.

"Hop On, Hop Off": La nueva era del dinero flexible en Argentina

(Por Maximiliano Babino, Gerente General de Western Union) La revolución del dinero ya está en marcha. En un mundo donde la tecnología está remodelando el comportamiento cotidiano, los consumidores argentinos están adoptando una nueva forma de administrar el dinero. Lo que solía ser un proceso lineal, una transferencia que comenzaba y terminaba en canales predecibles, se ha convertido en un viaje dinámico. Una experiencia omnicanal flexible y personalizada que desafía las normas tradicionales.