Se van perfilando los jugadores que pelearán por el tratamiento de la basura en Córdoba (locales, nacionales y extranjeros)

Aunque la licitación sigue abierta, distintas fuentes consultadas especulan con que se presentarán entre cuatro y cinco jugadores de peso para la planta de tratamiento y enterramiento de la basura en Villa Parque Santa Ana, a 25 Km. de Córdoba Ciudad. Lusa, Cotreto, Roggio, Caputo entre las nacionales. La peruana Petramás, la española Urbaser, la francesa Veolia también quieren jugar. El peligroso sobrevuelo de "Chiqui" Tapia y Camioneros.

Es un negocio más chico que la recolección de la basura, pero con mucha más continuidad: 30 años de contrato. Por eso en la licitación para la planta de tratamiento y enterramiento de la basura empiezan a quedar sólo corredores con oficio en el sprint final.

A poco más de un mes de la apertura de sobres (será prorrogada hasta los primeros días de marzo), diversas fuentes coinciden en que más allá del interés de una veintena de empresas en el proceso, a la entrega de propuestas llegarán cinco. O quizás menos, si hay alianzas de última hora. A saber:

- Roggio: el histórico grupo cordobés siempre es candidato en licitaciones, aunque la basura y Córdoba no son su mejor éxito. Con Cliba tuvieron una tumultuosa salida del negocio y el poderoso Surrbac (actual accionista de Cormecor) no lo olvida. ¿Hará alianza con Lusa, la empresa del magnate correntino Juan Carlos Romero?

- Caputo + Solvi: la empresa del empresario más amigo del presidente Macri es, quizás, uno de los más firmes candidatos, junto a la brasilera Solvi. Paradójicamente su fortaleza es su debilidad: ¿le podrá dar Mestre un contrato tan visible a un empresario tan cercano a Cambiemos?

- Cotreco + Petramás: el operador de la zona más grande de la recolección en Córdoba se unió al grupo peruano que opera el negocio en varios puntos de la región. "Tener un socio local es clave para un negocio con resistencia entre los vecinos", analizan partes interesadas en el tema.

- Urbaser: la empresa española (que opera en el país) es quizás la que más Know How tiene para este negocio, pero también la que menos lazos locales ha construído. "Todos miramos a ver si juegan y cómo juegan los gallegos", dice un abogado que afina detalles de una propuesta.

- Veolia + Chiqui Tapia: la empresa francesa, en cambio, si tiene partener local. Quizás no el mejor: el polémico “Chiqui” Tapia y Pablo Moyano que pugnan por un negocio que podría volver a poner a Camioneros en el negocio de la basura (el Surbac de Julio Saillen le copó la parada en la provincia).

"No es un negocio tan importante como la recolección: serán unos $ 50 millones mensuales, pero te permite trazar un horizonte a 30 años. Por eso hay tanto interés y tantas interconsultas", nos explican.

- ¿Y si los vecinos de Villa Parque Santa Ana convierten el tema en un Monsanto II? -preguntamos en relación a la protesta que terminó tumbando la planta de maiz en Malvinas Argentinas.
- No me parece que sea un tema tan urticante, pero en estas cosas nunca se sabe. Sería oportuno que la Justicia se pronuncie categóricamente sobre el tema, para despejar las dudas de los interesados -nos responden.

Tu opinión enriquece este artículo:

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.