Alas Mediterráneas sigue esperando señales de la torre de control.

A un año de la gestación del proyecto, la gente de Alas Mediterráneas sigue esperando el llamado a audiencia pública para que le otorguen las licencias que la convertirán en la primera chartera “pura” del país. Mientras tanto, la empresa se enfoca en la capacitación de personal -propio y de terceros- en su centro de instrucción y busca local en la zona del Cerro para mudar sus oficinas y salas de capacitación. “Creemos que para junio/julio del 2010 ya podremos estar volando pero si eso no sucede, lamentablemente llevaremos la chartera fuera del país”, dice Sergio Gorelik, presidente de Alas Mediterráneas, quien mira hacia la vecina orilla para instalarse.
¿El proyecto a largo plazo? Ambicioso: convertirse en una aerolínea comercial y conectar -en 5 años- Córdoba con el resto del país y sumar servicios de valor agregado a sus clientes: colectivos que hagan el recorrido desde el centro hasta el aeropuerto buscando pasajeros (como supo tener en alguna época Aerolíneas) y stands dentro de los shoppings para venta de pasajes.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.