Aún quedan unos 350 tickets para Metallica (en la reventa, claro).

Volaron de un día para otro y más de un “metallico” se desesperó cuando supo que ya no quedaban más entradas para ir a ver a su banda preferida. Pero era cuestión de días para que apareciera el negocio de la reventa. Así, en sitios como Mercado Libre o Córdoba Vende encontramos más de 350 entradas que -como era previsible- en muchos casos se venden a valores irrisorios. “Era obvio que esto sucedería porque vendían hasta 8 entradas por persona”, explicaba alguien por ahí. Una entrada -en campo- que podrías haber pagado a $ 230 (su valor original, por cierto) hoy trepa hasta los $ 2.000. “Les recomiendo esperar hasta el último día para comprar las entradas; esos precios son una locura y van a tener que bajar si quieren que alguien las compre”, aconsejaba un fanático de Metallica. (En la "lupita" que te lleva a ver la nota completa, mirá los valores de reventa del show que dará Metallica el 24 de enero en el Orfeo).

Entradas

Boletería

Reventa

Sector Verde

Desde $ 120 hasta $ 260

Desde $ 400 hasta $ 750

Sector Azul

Desde $ 120 hasta $ 260

Desde $ 500 hasta $ 700

Sector Rojo

Desde  $ 160 hasta $ 320

Desde $ 380 hasta $ 2000

Campo

$ 230

Desde $ 230 hasta $ 2000

Tu opinión enriquece este artículo:

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.