Clan, la marca cordobesa de ropa deportiva que convirtió su comunidad en negocio (más de 30 mil seguidores)

(Por Belén Sánchez)  Clan nació de la mano de Julieta Huergo y Fernanda Castro, dos amigas de toda la vida, que supieron construir una comunidad de clientas fieles desde sus inicios.  Hoy, con casi 7 años de trayectoría, la marca atraviesa un fuerte crecimiento con un modelo de negocio en ropa deportiva y urbana. 

La historia empezó como un emprendimiento de bikinis para generar ingresos extra. Durante cuatro años construyeron, sin proponérselo, una cartera de clientas fieles. Ese vínculo fue la base para dar el siguiente paso: crear su propia marca.

El cambio de rumbo llegó cuando entendieron que un producto estacional limitaba el crecimiento. Decidieron apostar por la ropa deportiva, un rubro alineado con su estilo de vida y con potencial de venta durante todo el año. Allí nació el concepto de “Clan”, vinculado con comunidad, pertenencia y movimiento.

Poco después llegó la pandemia. Con la producción frenada y sin certezas logísticas, se enfocaron principalmente en comunicar: vivos, contenido constante y presencia directa de las fundadoras en redes. Cuando finalmente pudieron despachar pedidos, ocurrió lo inesperado: vendieron en un día lo proyectado para dos meses. La confianza de su audiencia ya estaba construida.

A partir de allí lograron alquilar su primer local que se encuentra en la calle Yrigoyen al 31 en Nueva Córdoba. Un espacio de 500 m² que hoy funciona como centro operativo, aunque su principal canal son sus redes sociales y su e-commerce.

Cada colección se planifica con meses de anticipación junto al equipo de marketing y agencias externas. Las campañas creativas se convirtieron en un sello propio que sorprende y refuerza el vínculo con su comunidad.

El crecimiento también amplió el concepto de marca. En su espacio funcionan áreas de diseño y administración, pero también una sala de yoga y consultorios bajo la idea de bienestar integral. Para ellas, el deporte es solo una parte de un estilo de vida que Clan busca representar.

El proceso de diseño de indumentaria combina tendencias, identidad de marca y feedback constante de clientes. Así desarrollan cápsulas específicas para distintas disciplinas (como paddle y tenis) y ropa de estilo urbano, donde realizan procesos de ajuste con cada prenda hasta que cumple con sus estándares.

Hoy, la mayor parte de las ventas proviene del e-commerce. Y los productos que más se venden son calzas, tops y conjuntos deportivos para mujer, mientras que la línea masculina también logra un alcance sostenido dentro de su público.

Siete años después, Clan no solo es una marca de ropa: es una comunidad que acompañó todo el proceso y se siente parte del crecimiento. Ese vínculo, más que cualquier estrategia, es el diferencial que explica su consolidación.

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