Conduciendo (y alimentando) al Costa Victoria y sus 3.000 personas a bordo.

(IB) Un día brillante nos acompañó en nuestro camino a Punta del Este, el destino donde arribaremos mañana (por hoy) al mediodía: entre 23 y 27 grados, un viento agradable para no sentir tanto el sol y apenas una marejadilla en las aguas del Atlántico. Mientras algunos bailaban y cantaban junto a las piscinas, otros consumían las páginas de sus libros sin prisa ni pausa, jugaban ping pong, metegol, bingo y otros tantos juegos y entretenimientos que se pueden realizar a bordo. A las 17.30, una charla del capitán Massimo Penissi me interesó (y no sólo a mí, a más de 500 pasajeros también que colmaron el auditorio mayor para escuchar detalles técnicos del Costa Victoria).
Italiano y divertido, el comandante nos explicó lo delicado que es mover las 75.000 toneladas de este crucero con los 80.000 caballos de potencia que salen de sus dos hélices principales y las otras 5 secundarias.
La generación eléctrica que produce y abastece el Costa Victoria (unos 30.000 Kw) alcanzarían para el consumo de unas 20.000 viviendas y 100.000 habitantes y los 800.000 litros de agua potable que se consumen a diario es tomada del mar y procesada vía ósmosis inversa (evaporación previa, posterior condensación e incorporación de las sales minerales y el cloro indispensable para su potabilización). (Más sobre cómo se maneja y alimenta a uno de estos hoteles flotantes en nota completa).

- Lo que hoy es Costa Cruceros nació como empresa en 1854 de la mano de Giacomo Costa, un comerciante que llevaba aceite y telas entre Génova y Sicilia. Recién en 1947 tuvieron el primer barco (María C) y en la década del 60 iniciaron la operación entre Europa y el Caribe con el nombre de Línea C. En 1990 revolucionan la industria y ponen los viajes de placer en cruceros al alcance de grandes sectores de la población; hoy cuentan con 14 barcos y dos más en ensamblado que entrarán en funcionamiento en 2011 y 2012 (tendrán 114.000 toneladas y capacidad casi para 4.000 pasajeros). Toda la empresa emplea a 20.000 personas, 18.000 de los cuales están en el mar y en sus barcos se hablan 25 idiomas.

- El Costa Victoria con sus 75.000 toneladas puede llevar a 2.400 pasajeros y 700 tripulantes; en una semana consumen 14.000 kilos de frutas y verduras, 3.500 botellas de cerveza y 750 kilómetros de papel higiénico. El personal puede estar 4, 7 ú 8 meses a bordo, según el contrato.

- La hélice (y el Costa Victoria tiene dos) es la pieza única más cara del barco y en este caso es de "paso variable", lo que quiere decir que no hace falta detener el avance en un sentido y ponerlo en reversa para frenar el barco, un proceso que demoraría entre 5 y 7 minutos y 2 kilómetros de recorrido desde la orden inicial. Al ser de "paso variable", las hélices pueden cambiar el ángulo de sus paletas y detener el barco en sólo 500 metros (nada mal para un crucero que mide 250 metros de largo).

- Para suavizar los movimientos laterales del barco en situaciones de mar movido (el "roleo" del barco), tienen 4 paletas laterales -dos de cada lado- de 6 metros de largo. Pero cuando los movimientos son mayores y el barco se mueve con "cabeceo" (entra una ola por debajo y el casco golpea luego en el agua), sólo hay una solución: "las pastillitas que dan en el quinto piso", explica entre risas el comandante Penissi.

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