Esta vez “Tati” no la vio: sólo una operación con los promocionados Cedin en Córdoba

"En las próximas dos o tres semanas es posible que crezcan ese tipo de operaciones", decía a principios de agosto Jorge Ribeiro, quien pasará a la historia como el único operador cordobés que pudo vender un departamento con Cedin.
El anuncio que permitía blanquear capitales no declarados en el país o en el exterior -el segundo que el kirchnerismo lanzó en los últimos cuatro años - fue hecho por los integrantes del equipo económico de CFK el 7 de mayo. El oficialismo lo "vendió" como la herramienta que permitiría reactivar un mercado inmobiliario paralizado. La oposición lanzó duras críticas contra los que bautizó como "los cinco grandes del buen humor" (Lorenzino, Kicillof, Moreno, Echegaray, Marcó del Pont).
Lo cierto es que pasaron los tres meses de blanqueo y de los US$ 4.000 millones que esperaba recaudar el gobierno hasta el viernes apenas se juntaron US$ 260 millones; la mayoría perteneciente al Certificado de Depósito para Inversión (Cedin) y el resto al Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Energético (Baade). El titular de la Afip, admitió que el sistema no funcionó y que no se prorrogará y finalmente no se hará realidad la esperanza de Tati Bugliotti de dinamizar el mercado inmobiliario “lavando un poquito”.
El Cedin surgió como necesidad para reactivar el mercado inmobiliario luego del cepo cambiario. Ayer la Presidenta negó tal control: "no hay ningún cepo cambiario", le dijo al conductor Jorge Rial. Así las cosas, según "el relato", el cepo no existe; entonces ¿para qué deberían seguir existiendo los Cedin?

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.