Gold Café llega a la media docena de locales (uno en BUE) y tendrá su propio tostadero

La empresa cordobesa arrancó representando a franquicias y comercializando expendedoras automáticas de café. Hoy tiene tres franquicias propias y abrirá otras tres en los próximos meses, una de ellas en Buenos Aires. Además, empezará a tostar y comercializar su propio café (hasta ahora lo hace con la marca Bonafide). Más detalles de esta firma fundada por dos amigos catamarqueños y que busca expandirse por el país, en nota completa.

Lucas Chaya del Pino y Carlos Seleme tienen poco más de 30 años. Además de lo que muestran sus rostros, esa juventud se evidencia en su empuje y ansias de hacer crecer a su empresa: Gold Café.

“Arrancamos con distintas franquicias –Bonafide, Andrea Franceschini- y con la comercialización de máquinas automáticas de café, tanto para el sector gastronómico como Vending”, cuenta Chaya sobre los orígenes de la empresa. “En la provincia hay 430 máquinas”, precisa.

El paso posterior fue la inauguración de un local con su marca propia -Gold Café– al que en pocos meses le sumaron otros dos (Alta Gracia, Almafuerte y Córdoba Ciudad). Para todos ellos la inversión superó los $ 2 millones.

“Ahora estamos por abrir tres nuevas franquicias, dos en Córdoba (una propia, otra compartida con un socio) y posiblemente otra en Buenos Aires (están en tratativas con los dueños de Malevo Film para que regenteen el local).

Pero los planes son más: los jóvenes comenzarán a integrar verticalmente la empresa y a los productos y servicios relacionados con la gastronomía y cafetería gourmet le sumarán un tostadero de café en Alta Gracia, con granos que importarán principalmente desde Brasil.

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