Con esa problemática en mente nació Acont, una startup cordobesa que combina automatización e inteligencia artificial para asistir a estudios contables en la gestión del monotributo. A tres años de su creación, la empresa ya trabaja con alrededor de 300 estudios contables de todo el país, que administran en conjunto cerca de 10.000 monotributistas.
Lo llamativo, aseguran desde la compañía, es que ese crecimiento llegó casi exclusivamente por recomendación. “Prácticamente no hicimos publicidad. Cuando trabajás con información fiscal tan sensible y análisis tan técnicos, la confianza lo es todo. La recomendación entre colegas es la mejor prueba de que esa confianza se ganó”, explica Lucas Flores, integrante del equipo comercial de Acont.
Del trabajo manual a la automatización
El impacto de la plataforma se hace especialmente visible en los períodos de recategorización, cuando los estudios concentran gran parte de su carga laboral.
Según detallan desde la empresa, en los casos más simples (clientes con facturación estable y sin diferencias con la información reportada por ARCA) el proceso puede automatizarse casi por completo. La plataforma recolecta la información, la analiza, ejecuta la recategorización y genera la documentación correspondiente para el cliente, dejando al contador únicamente la revisión y confirmación final.
En términos prácticos, una tarea que antes podía demandar unos 30 minutos pasa a requerir apenas unos instantes.
En los casos más complejos, donde interviene el criterio profesional por existir otras fuentes de ingresos o inconsistencias en la información, el ahorro también resulta significativo: procesos que tradicionalmente llevaban hasta dos horas pueden resolverse en unos 15 minutos, gracias a reportes automáticos, herramientas de seguimiento y el análisis normativo incorporado al software.
“En promedio, los estudios pasan de dedicar entre 30 y 120 minutos por cliente a apenas un par de minutos. Multiplicado por cientos de monotributistas en época de recategorización, la diferencia es enorme”, destacan desde la startup.
Tres perfiles, un mismo problema por resolver
La empresa comenzó a gestarse en 2022 a partir de una mirada compartida entre un contador, Javier Borrione, un desarrollador full stack José Candiani y un economista especializado en ciencia de datos, Juan Candiani. Actualmente el equipo está integrado por siete personas. La plantilla reúne dos contadores, dos desarrolladores, dos profesionales comerciales y un economista especializado en ciencia de datos, todos formados en la Universidad Nacional de Córdoba.
Javier Borrione, José Candiani y Juan Candiani, fundadores y socios de Acont.
Los tres coincidieron en que el régimen del monotributo representaba un mercado con enorme potencial, impulsado por el crecimiento de las plataformas digitales, el trabajo independiente y la aceleración que produjo la pandemia sobre las llamadas gig economies.
“La idea fue automatizar toda la carga operativa de asistir a un monotributista para que el contador pueda atender muchos más clientes, mejor y con mayor rentabilidad”, explican.
Detrás del proyecto también hay una motivación que sus fundadores califican como “romántica”: fortalecer uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina. “Queríamos potenciar la economía desde una de sus piezas fundamentales: los monotributistas”, sostienen.
IA sí, pero con el contador tomando las decisiones
Aunque la inteligencia artificial ocupa un lugar central dentro de la plataforma, desde Acont remarcan que su objetivo nunca fue reemplazar al profesional.
En lugar de funcionar como un chatbot, la herramienta utiliza modelos de machine learning para analizar patrones de facturación y gastos, proyectar la categoría del contribuyente y anticipar posibles inconvenientes antes de que aparezcan.
Sin embargo, la decisión final continúa estando en manos del contador. “El sistema tributario argentino tiene una complejidad enorme. Hay cuestiones donde el criterio profesional, la experiencia y la responsabilidad frente al cliente son irremplazables. Acont no toma decisiones: las prepara, las analiza y las presenta. El estudio siempre tiene la última palabra”, explican.
La startup también obtuvo reconocimientos de FONSOFT, Emprende Industria de la Provincia de Córdoba y BID Lab. Hoy, sin embargo, el foco está puesto en otra parte: “Hace un par de años decidimos dejar de aplicar a premios. Preferimos concentrarnos completamente en mejorar el servicio para los estudios contables que trabajan con nosotros. Ellos son nuestros mejores validadores”.
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