Los huevos de Pascuas vienen saladitos: entre $ 200 y $ 462 el Kg. (y hasta $ 1.800 el “gigante” de Bonafide)

Mucho chocolate, mucha azúcar... pero celebrar Pascua regalando los clásicos huevos no tiene nada de dulce este año. Recorriendo distintos puntos de venta de productos de fabricación propia y supermercados, nos encontramos con gran variedad de precios, sí, pero un “piso” de $ 200 el Kg. y una media en los $ 300 Kg.
Claro, los pequeños huevos (o conejitos) de chocolate de 100 grs. se pueden conseguir a $ 30 y hasta hay un huevazo de 7 kilos en Bonafide a $ 1.800.
Los huevos Coffler y Milka están en torno a los $ 50 las unidades de 120 grs. y el más caro por gramo es el La Casa (foto) cuyo valor por Kg. es $ 462 (por eso vale $ 50 la unidad de 110 gr.).
(Más opciones de huevos de Pascua en nota completa).

Los más exuberantes (en precio y tamaño) son los de Havanna ($ 310 el kilo) y los de Bonafide ($305 el kilo). Por encargo, en esta última casa podés conseguir uno de 7 kilos a $ 1.800. En Café Martínez, los precios ya se moderan y podés encontrar una bolsita con 10 huevitos a $ 30 y el más grande a $ 60.
En tanto, en los supermercados, las marcas de chocolate más conocidas también desfilan en las góndolas con precios “agridulces”. Los Bon o Bon de 20 gr. (los más chiquitos) se venden a partir de $ 5, pero en la misma marca el huevo de 860 gr. se encuentra a $ 230 aproximadamente.
El Huevo de Pascua de Milka de 240 gr. se consigue a $ 87 en promedio, el de Águila de 210 gr. a $92 y el de Rocher de 390 gr. a $ 127. Los famosos Kinder Sorpresa se preparan para ser los preferidos de los chicos en estas fiestas y los de 150 gr. rondan los $ 75.

Tu opinión enriquece este artículo:

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.