¿Qué ves? ¿Qué ves cuándo lo ves?

- ¿Qué ves?, le pregunté a Ivo (7) cuando empezó a circular esa foto en las redes sociales, cargada de significados añadidos.
- Un señor sentado. 
Eso era lo que él veía con sus ojos de niños que ya distingue a “la presidenta”, pero todavía no (y menos en esa foto desenfocada) al gobernador de la provincia.
Intenté verla “sin mis ojos” y no pude. Las cosas y las gentes son siempre en función de la mirada del otro. Y muchos otros no veían a un señor sentado, si no un señor que debería estar en otro lado (en Córdoba) y que no debería tener (supuestamente) una bolsa de dutty free.
No encontré nadie que viera (perdón, que dijera que viera) un señor que administra un presupuesto de $ 45.000 millones esperando un vuelo de línea, solo (¿no es acaso esa la foto de un hombre solo?).
“La fotografía repite mecánicamente lo que nunca más podrá repetirse existencialmente”, dijo alguna vez Roland Barthes, el exquicito semiólogo francés que diseccionó como nadie a la imagen.
Por curiosidad periodística me gustaría saber qué hay dentro de la bolsa del “escándalo”, una imagen que a muchos horrorizó más que las instantáneas de los saqueos.  Sí, me gustaría poder ver qué hay dentro, pero -creo- mucho más me divertiría y asombraría conocer qué cree otra gente que hay allí dentro.

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.