Aclarando el panorama sobre las cooperativas del interior

Pablo Nanzer: “Soy hijo de alguien que formó el grupo fundador de una de las tantas cooperativas de nuestros pueblos del interior y que hoy, con más de 75 años sigue trabajando para las cooperativas. Me parece que la generalización a partir de un caso que hace el señor David Cardozo es como mínimo totalmente carente de rigor (nadie que conozca algo de ciencia puede decir que las leyes generales pueden deducirse del estudio de un caso). Las cooperativas surgieron sencillamente porque en los pueblos no era negocio poner electricidad, tampoco agua, menos teléfono, ni servicios fúnebres o de ambulancia. La opción para estas personas era no tener ninguno de esos servicios o hacerse cargo de la responsabilidad de autogestión para poder acceder. La mayoría trabajaba en los consejos de las cooperativas luego de las 10 ó 12 horas que dedicaban por día a sus tareas particulares y sin cobrar un mango. Resulta que un día, estos entes se hicieron económicamente fuertes y entonces, con todo derecho, ejercen el poder que se ganaron. Recien ahí es cuando salen los que comienzan a verlos como competencia a sembrar malas imágenes y desprestigio...”.

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