Alguien que sabe dice que Senestrari no se anima a entrarle a los cárteles

Sebastián García Díaz: "Más allá de esta causa (Grido) sobre la que no voy a opinar, sí puedo decir que el Fiscal Senestrari no me merece confianza puesto que nada ha hecho por articular investigaciones complejas contra los cabezas de las redes de narcotráfico. Como él manifiesta en la nota, sus fiscalías se contentan con atrapar a los vendedores al menudeo que son anécdotas en la lucha contra el narcotráfico, pero no escalan hacia los estratos superiores de la red ni en sus conexiones de lavado de dinero y con otros delitos complejos como la trata de personas. Yo sufrí en carne propia la `espectacularidad´ de este fiscal que me citó a interrogatorio por un informe general que le presentara al gobernador... Pero no he visto que se haya atrevido a citar al gobernador De la Sota que en todos los medios ha reconocido poseer información sobre la operatoria nada más ni nada menos que del cartel de Sinaola en Córdoba (uno de los más aguerridos del mundo). Insisto: hago estos comentarios con independencia de la Justicia o no de la causa contra la familia Santiago, a quienes conozco y he valorado durante todos estos años por su caracter emprendedor y el desarrollo logrado".

¿Se anima la Justicia Federal de Córdoba a investigar la creciente actividad "narco"? Debate abierto aquí.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.