Desde la familia Santiago quieren decir lo suyo también (sobre la donación de Grido a colegios)

Maria Celeste Santiago: “Respuesta a Guillermina Tissera y cualquier otro lector que no conozca a la familia Santiago, más allá de que cada uno tiene derecho a opinar como quiera. Nuestra familia no se ha enriquecido en estos 10 años que tenemos de trayectoria con Grido, ni en las generaciones que tenemos en el rubro. Cada peso ganado está reinvertido en generar nuevos puestos de trabajo y nuevas oportunidades para emprendedores que apuestan al desarrollo de la marca. Vivimos todos en casas alquiladas por la decisión de reinvertir cada peso en el negocio; trabajamos activamente en la empresa y tenemos los mismos sueldos que nuestro personal jerárquico. Tenemos las puertas abiertas en la planta de Ferreyra para que vengan a visitarnos y nos conozcan por dentro y así poder opinar objetivamente. No te dejes engañar, nada más. Las familias están destrozadas, más aún cuando los tres detenidos en todos estos años han estado trabajando a la par del personal, en la producción, en las cámaras, en la organización logística, en todas las áreas, siendo los primeros en llegar y los últimos en irse... tendremos un largo camino por delante para reconstruir la confianza perdida, pero es un desafío más, esta es nuestra pasión, la vamos a seguir defendiendo día a día”.

La nota que motivó comentarios suspicaces y su réplica completa, aquí.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.