Sobre la planta de Banghó: para que trabajen 1.000, 1.000.000 comprarán caro

Marcelo Lauret: "Esta es la otra cara de inauguración de la nueva planta de Banghó con discurso de nuestra presidenta incluido. Es cierto que Banghó y otras empresas locales pudieron aumentar su producción de manera exponencial en muy poco tiempo, gracias al impuesto tecnológico y a la no renovación de licencias automáticas... pero... ¿gana la sociedad en conjunto con estas medidas? Bangho va a producir casi un millón de notebook por año y dará trabajo a casi a mil personas... pero, ¿se justifica que para dar trabajo a mil personas, un millón de personas tenga que pagar un 50% más (que es la diferencia de precio que tendrían con las máquinas importadas)?  ¿Justifica el volvernos en unos expertos ensambladores para que profesionales tengan dificultades o directamente no puedan acceder a equipos de última generación? Sin contar, que muchos de ellos se verán obligados a comprar esos equipos en el mercado informal, promoviendo el contrabando y defraudaciones al fisco… Vivimos en una era donde dominar la tecnología marca una gran diferencia, por eso debería ser política del Estado permitir el fácil acceso a la misma y no todo lo contrario. Obviamente que es muy importante desarrollar tecnología, pero a eso hay que hacerlo seriamente, buscando la manera de ser competitivos y de agregar un valor distintivo… subiendo impuestos e impidiendo el ingreso de la tecnología para favorecer ensambles locales no es el modo… por lo menos así lo veo…".

Y vos, ¿cómo ves este tema? Nota y debate aquí.

El equipo de Grupo Calypso

La desarrollista acaba de sellar el inicio de una nueva etapa con la inauguración de sus flamantes oficinas sobre Sol de Mayo al 1.300, en el mismo lugar donde está emplazado Egeo, uno de sus proyectos emblema.

¿Dormir en una estación de servicio? La apuesta de Construcciones Flash: módulos de $ 12.000.000 y con recupero estimado en siete meses

(Por Juliana Pino) La empresa misionera Construcciones Flash desarrolló módulos de descanso que se reservan desde una app, se alquilan por hora y buscan convertir espacios ociosos de las estaciones de servicio en una nueva fuente de ingresos. Cada unidad cuesta $ 12 millones y el modelo ya apunta a expandirse a Córdoba, Buenos Aires y Neuquén.