Y usté... preguntará por qué lloramos...

Dario Groppo: “Íñigo, cuando vos ves que en un país que se acostumbró a las crisis (externas, internas, o ambas) se dejan pasar oportunidades como la de los últimos 5 años -que podría haber sido el comienzo de un país en serio, tal cual rezaba el slogan oficial- y lo echás todo a perder por la ambición de poder del gobernante de turno (éste, sin precedentes), creo que es motivo suficiente para ponerse a llorar. No hay que mezclar los tantos: una cosa es llorar por como te fue económicamente este año y otra es sufrir por el país que no querés para tus hijos, independientemente de cómo te vaya, entre crisis y crisis, a esto ya lo sabemos... unos años re-bien, otros normal, y otros re-mal. Creo que en esta crisis lloramos de bronca e impotencia por lo que deberíamos ser y por lo que realmente somos. Un abrazo”.

Sumate a la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser. Aquí.

En silencio, Flybondi deja de volar: sólo tiene 6 frecuencias programadas (con demoras y vuelos cerrados)

Este sábado 30 de mayo, quien revise el tablero de partidas y arribos de Aeroparque se encuentra con un panorama que llama la atención: los logos amarillos de la low cost prácticamente desaparecieron de las pantallas. Sin comunicado oficial, sin explicaciones públicas, la aerolínea opera hoy con una cantidad mínima de frecuencias, con demoras de hasta siete horas y al menos una cancelación confirmada.