El puntapié fue una reunión entre Fabián Lombardo, Dara Khosrowshahi y Eli Frías, donde se delinearon las principales líneas de trabajo. ¿El foco? Marketing compartido, beneficios cruzados en programas de fidelización y soluciones de movilidad pensadas tanto para pasajeros individuales como para el segmento corporativo.
La lógica detrás del acuerdo es clara: el viaje no empieza en el aeropuerto. En ese sentido, ambas compañías buscan desarrollar alternativas que faciliten los traslados hacia y desde las terminales aéreas, reduciendo fricciones en un momento clave de la experiencia del usuario.
Uno de los puntos en análisis es la posibilidad de vincular beneficios entre Uber y el programa Aerolíneas Plus, lo que podría traducirse en descuentos, acumulación de millas o perks exclusivos. A esto se suman oportunidades de co-branding y mayor visibilidad conjunta, una estrategia que ya tuvo un primer ensayo durante 2025.
Ese antecedente no es menor: el año pasado, ambas marcas activaron promociones a bordo de los aviones de Aerolíneas, con códigos QR en los asientos que ofrecían descuentos en viajes de Uber al llegar a destino. Ahora, el objetivo es escalar ese tipo de iniciativas y darles mayor integración.
Desde la aerolínea, Lombardo lo resume como una evolución natural: la idea es construir una experiencia “de punta a punta”, donde cada tramo del viaje esté conectado. Del lado de Uber, Frías refuerza el concepto de ecosistema: integrar servicios para simplificarle la vida a millones de usuarios en un mercado que consideran estratégico como el argentino.
Tu opinión enriquece este artículo: