La hora del consumidor final (en el mercado inmobiliario).

Se venía venir desde hace un tiempo (ya lo habían anticipado los empresarios allá por el mes de mayo en el acto de renovación de autoridades de la Ceduc), pero ahora la tendencia es un hecho: los inversores no son lo que eran antes y ahora parece haber llegado la hora del consumidor final.  Son ellos quienes traccionan la demanda y a quienes están destinados los últimos proyectos inmobiliarios lanzados por las desarrollistas.
¿Qué pasó? Básicamente dos cosas: por un lado los que invertían en ladrillos ya se hicieron de un stock considerable (además de que bajó la rentabilidad del campo, que era lo que motorizaba el sector) y, por el otro, reapareció la financiación posibilitando a los segmentos medios el acceso a la casa propia, de la mano de créditos hipotecarios (fundamental la línea “Tu Casa” del Bancor) y de los sistemas de financiación propia que comenzaron a implementar varias desarrollistas (ejemplo Gama, Regam Pilay, Propietarian, etc.) ¿Qué busca el consumidor final? Se inclina por viviendas en propiedad horizontal como duplex, condominios y housing, cuyos valores oscilan entre los U$S 85.000 hasta los U$S 115.000 dólares. Otra opción son los lotes de entre 250 a 500 m2 para construir.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.