La Scudería Fiat “mimó” a sus sponsors (y Pechito nos puso a 240 Km/h).

Fue una experiencia única: buzo antiflama, casco profesional con sistema de audio y una butaca especial al lado de José María “Pechito” López, el gran piloto argentino (cobra unos $ 100.000 por cada carrera y corre en tres categorías) que ahora se pasó a la Scudería Fiat.
Es que la marca italiana realizó ayer su Sponsor Day para agasajar a los patrocinadores del equipo (Petronas, Selenia, Elta, New Holland, Taranto, xPlod -Sony, Cargo, entre otros) y algunos periodistas nos “colamos” en las vueltas al Cabalén a máxima velocidad.
Luego de dar un giro corto en 58 segundos (en carrera lo hacen en 57, parecido pero vital segundo de diferencia), nos quedamos a charlar y enterarnos que un auto de TC 2000 (la categoría con más tecnología de la región) cuesta unos U$S 180.000 y que hay pilotos que cobran (los “grandes”) y otros que pagan por entrar a un equipo.
Con Pechito López (un “casi" F1), Emiliano Spataro (que ya conoce el auto y ganó un par de carreras este año), Gabriel Ponce de León (triple campeón de la categoría) y Emilialo López (hijo de Cristóbal López), la Scudería Fiat saldrá a las pistas con la expectativa (y la presión) de ganar algo (o todo) en 2011.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.