No vende alfajores, pero está en casi todos: Vacalin produce 4 millones de kilos de dulce de leche por mes y llegó a la Selección

Hace más de cinco décadas, una familia apostó por una planta en Bartolomé Bavio con una idea clara: hacer dulce de leche. Hoy, ese proyecto se convirtió en la mayor fábrica del mundo de este producto, con una producción que alcanza los 4 millones de kilos mensuales y una participación que la pone detrás de 12 de los 14 millones de alfajores que se consumen cada día en Argentina.

Ese recorrido es el que Vacalin decidió contar en el podcast La Fábrica, donde Juan Manuel y Martín Rodríguez, tercera generación al frente de la empresa, repasaron los principales hitos que marcaron la evolución del negocio.

La compañía desarrolló un portfolio de 45 variedades de dulce de leche para responder a las necesidades de fabricantes de alfajores, helados, panificados y otros alimentos, además de consolidar una cartera de más de 500 clientes.

“Siempre quisimos ser la fábrica de dulce de leche más grande del mundo. Pero ese objetivo nunca tuvo que ver solo con producir más. Lo que realmente hace la diferencia es escuchar al cliente, entender qué necesita y mantener la calidad todos los días”, señalaron los directores.

De los lácteos a los quesos

Aunque el dulce de leche sigue siendo el emblema de la empresa, Vacalin fue ampliando su negocio. Actualmente también produce quesos, crema, manteca, leche en polvo y helados en cinco plantas industriales, donde trabajan alrededor de 300 personas.

En ese proceso, el negocio quesero ganó protagonismo y ya representa el 25% de la actividad de la firma. La empresa elabora entre 300.000 y 400.000 kilos de queso por mes y cuenta con un catálogo de más de 30 variedades, desde mozzarella y cremoso hasta gouda, parmesano, brie y provolone.

Invertir, incluso en los momentos difíciles

Los directivos recordaron que la empresa atravesó una fuerte crisis financiera en 2013 y que, dos años después, un incendio afectó la planta de quesos. Sin embargo, aseguran que ambas situaciones reforzaron una cultura basada en reinvertir constantemente en la producción.

“Nuestro padre decía en broma que se había comprado una Ferrari y, cuando íbamos a verla, era una paila nueva. Toda inversión volvía a la fábrica. Esa forma de pensar nos permitió crecer paso a paso”, recordaron.

De la fábrica a la Selección

Uno de los hitos más recientes fue la incorporación de Vacalin como sponsor oficial de la Selección Argentina de fútbol. La relación, sin embargo, venía de años atrás: según la empresa, en 2014 el cuerpo técnico encabezado por Alejandro Sabella comenzó a incorporar sus productos en la alimentación del plantel.

Como parte de esta nueva alianza, la firma lanzó una edición especial de su tradicional dulce de leche inspirada en los colores nacionales y prepara campañas y acciones comerciales vinculadas al seleccionado.

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