Pinturas Paclin se quiere meter en la industria automotriz (y abre más locales).

Pinturas Paclin es una empresa cordobesa con más de 30 años de experiencia que siempre se dedicó a “atender a la industria”, y que luego de la crisis del año 2001 empezó a trabajar para el consumidor final; desarrolló nuevas líneas y productos tales como: hogar y pintura, madera y repintado de autos, convirtiéndose en la única empresa cordobesa dedicada a la fabricación de pinturas para autos. “Incursionamos en este mercado luego de invertir en nuevas tecnologías que nos permiten desarrollar este producto, además por los años que tenemos en la industria podemos importar directamente la materia prima de Holanda y EE. UU. y lograr productos un 30% más barato que la competencia”, explica Federico Haefeli, encargado comercial de Paclin. Además desde la empresa tienen pensado para este año meterse en la industria automotriz de manera directa. “Estamos trabajando con la gente del Conicet para ver cómo podemos hacer que nuestras pinturas se usen directamente en las plantas donde pintan los autos osea que sea la pintura de fábrica”, dice Haefeli,
La empresa, que tiene su la fábrica ubicada en Av. Capdevilla al 6000, cuenta con 7 locales en Córdoba y espera nuevas aperturas: “queremos terminar el 2011 con 10 locales en Córdoba y para el 2013 esperamos abrir un local en La Rioja, uno en Catamarca y otro en Tucumán”, finaliza.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.