En uno de los capítulos de la serie House of Cards, Francis Underwood (Kevin Spacey), vicepresidente de Estados Unidos se enfrenta al aliado económico del presidente. El poderoso hombre de negocios tenía injerencia en el mercado energético y en poco tiempo decreta un tarifazo –aquí CFK y algunos medios lo llamaría de otro modo- y los precios de la electricidad se disparan. La situación se muestra en un capítulo donde varios protagonistas de la serie apagan sus aires acondicionados para ahorrar.
Quizá la misma situación se viva en pocos meses en nuestro país (por el tarifazo y por el costo de importaciones de gas y GLP). Pero como toda crisis en ella está escondida una oportunidad: evitar el derroche de energía; apostar a la eficiencia energética como una nueva fuente de generación.
En Argentina, desde 2011, la norma ISO 50.001 impulsa la reducción de los consumos de energía en las organizaciones y, de esta manera, las industrias han comenzado a asumir el compromiso de implementar sistemas de gestión energética y hasta ahora hay cinco empresas certificadas bajo esta norma.
El Proyecto de Eficiencia Energética en Argentina, dependiente de la Secretaría de Energía, está destinado justamente a las PYMES, que con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF – Global Environment Facility), pueden acceder a diagnósticos energéticos para evaluar cuáles serían los beneficios económicos si redujeran sus consumos eléctricos y térmicos.
Prevé realizar 325 diagnósticos para el 2015, financiando el 90% de los costos de los mismos y la convocatoria sigue abierta. Ya se han realizado diagnósticos en empresas ladrilleras, plásticas, papeleras, textiles, avícolas y arroceras, entre otras, que arrojaron datos relevantes como la posibilidad de ahorrar un 32% de energía en sistemas térmicos de agua o el 9% de electricidad solo reduciendo las fugas de aire de una industria.
Hasta el momento, las industrias que más energía consumen son las de alimentos y bebidas, seguidas por el sector minerales y química.
Asimismo, desde 2007 se avanza en diferentes sectores de consumo, además del industrial, a través del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PRONUREE), por ejemplo, por medio del etiquetado energético en electrodomésticos y el reemplazo de lámparas en domicilios, para disminuir el consumo en ámbitos residenciales, y a través de la promoción del uso eficiente de la energía en el alumbrado público.
Matriz argentina
Del total del consumo energético del país, 30% corresponde al transporte, 23% es residencial, 8% comercial y público y 7 % agropecuario.
El INTI desarrolla programas para aprovechar mejor los recursos naturales y promover la seguridad y la eficiencia energética, lo cual habilita también beneficios ambientales.
La eficiencia energética, otra "fuente" de generación (y guiño al medio ambiente)
(Por Guillermo López - @guielopez) El tarifazo obligará a reducir el consumo y, así, se abre una oportunidad para inculcar la eficiencia energética en hogares, gobiernos y empresas. Estudios previos revelan que evitando “fugas” la reducción en industrias es muy importante. Etiquetado de electrodomésticos y remplazo de lámparas, otras opciones.
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