A un año, Casareccio se mantiene congelado.

A poco más de un año de su lanzamiento, el servicio de comida elaborada, congelada y envasada al vacío de San Honorato, Casareccio se encuentra “congelado”: “está en statu quo, tenemos que organizar la comercialización del producto, por eso estamos hablando con gente que esté interesada en hacerlo”, señala José Picolotti (foto), titular de San Honorato.
Al parecer el producto fue más que aprobado por los comensales que lo probaron, pero la falta de tiempo para su comercialización hace que aún no se haya largado en su totalidad. “Lo estamos usando, pero sin marca, a la gente que lo probó le gustó mucho, o sea que funciona muy bien; lo que pasa es que no le estamos dando el tiempo que el producto se merece”, concluye José.

Perdu: de panadería de barrio a 17 sucursales en Córdoba (un modelo de franquicias donde "la calidad no se negocia")

(Por Julieta Romanazzi) La marca nacida en Duarte Quirós y Sol de Mayo, que hoy lideran los hermanos Meynet (segunda generación), está viviendo uno de sus mejores momentos. Hoy tiene 15 puntos de venta, produce con 12.000 kilos de harina al mes y planea mudar su fábrica para duplicar la capacidad. Sus fundadores revelan los números de su modelo "llave en mano", con productos donde la calidad no se negocia.