El tablero de partidas del Aeroparque Jorge Newbery del 1° de junio de 2026 es un documento en sí mismo. Aerolíneas Argentinas, LATAM, Gol, Sky, Jetsmart, Azul. Todas las aerolíneas con vuelos a distintos destinos del país y la región. Flybondi: ninguna.
Cero. No hay un solo vuelo de la primera aerolínea de bajo costo argentina en el principal aeropuerto doméstico del país. Ni uno.
La explicación es tan brutal como sencilla: según confirmó este lunes el sitio especializado Aviación en Argentina, Flybondi comenzó el mes de junio con un único avión operativo sobre una flota matriculada de 13 aeronaves. El Boeing 737-800 con matrícula LV-KJD es, hoy, prácticamente toda la aerolínea.
Los 12 restantes permanecen en tierra por incumplimientos en el pago de contratos de alquiler y por deudas con los proveedores de mantenimiento. Con un solo avión, la low cost pudo programar apenas 4 servicios en todo el territorio nacional —ninguno desde Aeroparque— y debió cancelar 12 vuelos, dejando a aproximadamente 2.200 pasajeros en tierra.
No es un mal día. Es el final de un proceso de degradación acelerada que lleva meses.
La sangría ejecutiva
El derrumbe operativo tiene un correlato humano que lo anticipa y lo explica. El 21 de mayo, Mauricio Sana —el hombre que durante siete años construyó Flybondi desde cero, primero como Chief Commercial Officer y luego como CEO desde junio de 2020— confirmó públicamente su salida definitiva del grupo. Sana había sido desplazado de la conducción de la aerolínea en febrero, cuando el fondo de inversión estadounidense COC Global Enterprise, liderado por el empresario Leonardo Scatturice, tomó las riendas del grupo y nombró a Paz Lovisolo como nueva CEO. La versión oficial fue que Sana pasaría a dirigir OCA, la empresa logística del grupo, y ocuparía el rol de Vice Chairman en la aerolínea: un corrimiento hacia el costado que nadie interpretó como una promoción. Apenas 100 días después, también dejó OCA.
Pero Sana no se fue solo. En la misma semana de su salida, también abandonaron la empresa Lucía Ginzo, histórica responsable de Comunicaciones, Asuntos Públicos y Sustentabilidad, que había estado presente desde los primeros años de la compañía, y Federico Pastore, hasta entonces Chief Commercial Officer. Tres piezas clave del equipo fundador, fuera en pocos días.
La salida de Sana, además, coincidió —"casualidad o no", apuntó el sitio Aviones.com— con un nuevo embargo preventivo dictado por el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo sobre las cuentas de Flybondi, a raíz del reclamo de una empleada despedida sin causa en abril. Esta semana se sumó otro embargo, esta vez por el incumplimiento del pago de la segunda cuota de un retiro voluntario acordado con otra ex empleada.
El colapso en números
Los datos duros son contundentes. En lo que va de 2026, Flybondi acumula más de 125 vuelos cancelados y afectó a decenas de miles de pasajeros. En enero solo canceló 165 vuelos en una semana, dejando a más de 31.000 personas sin vuelo en plena temporada alta. En abril, la aerolínea capturó apenas el 10% del mercado de cabotaje, un número que la ubica como actor marginal en un mercado donde supo ser protagonista. Para poder cubrir sus vuelos, la compañía habría recurrido a subcontratar aviones de Andes Líneas Aéreas —cobrándole en efectivo y por adelantado, según trascendió.
A eso se suma la cancelación de la ruta Puerto Iguazú-Lima, inaugurada apenas en diciembre pasado, que dejará de operar el 5 de junio. La empresa alegó "baja demanda, altos costos operativos y aumento del combustible". Los pasajeros con pasajes comprados recibirán vouchers o reembolsos, aunque numerosas denuncias indican que la empresa demora o directamente no cumple con las devoluciones. La ANAC inició sumario administrativo a la aerolínea en enero por las reiteradas fallas en el servicio.
Scatturice y el interrogante de fondo
El control de Flybondi recae hoy en COC Global Enterprise, el vehículo de inversión del empresario Leonardo Scatturice, con vínculos reconocidos con el asesor presidencial Santiago Caputo y contratos en el área de comunicación del gobierno nacional. Scatturice tomó el mando activo del grupo —que además de Flybondi incluye OCA, Flecha Log y OCP TECH— en 2025, y desde entonces la situación operativa de la aerolínea no hizo más que deteriorarse.
En las últimas semanas trascendió que el grupo estaría abriendo una sociedad en Paraguay, lo que alimentó especulaciones sobre un posible traslado o reconfiguración de la estructura. También se habló de la intención de convertir al grupo en una plataforma de tecnología y comercio electrónico —"la competencia de Mercado Libre", según algunos analistas del sector.
Mientras tanto, 2.200 pasajeros no viajaron hoy. Y en el tablero de Aeroparque, junto a las columnas de Aerolíneas, LATAM y el resto, el espacio de Flybondi sigue en blanco.
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