“Hablar en contra de la inflación sin cuestionar los subsidios económicos es una grosera hipocresía porque se exalta discursivamente la preocupación por la pobreza pero luego se promueve, con la acción o la omisión, el crecimiento de estos subsidios que van fundamentalmente a favor de los votantes de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Sincerar el debate sobre la inflación exige hablar del sinceramiento de las muy bajas tarifas de servicios públicos que pagan los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Caso contrario, se seguirá con el absurdo de que quienes viven en el interior, además de pagar altos impuestos y el costo pleno de sus servicios públicos, deben afrontar con mayor inflación el gasto en servicios públicos de los habitantes de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense”, resalta Idesa.
“Los ciudadanos del interior ya comenzaron a asumir el ‘ajuste’ -señala el informe-. Sufren la alta inflación y reciben migajas de los beneficio de los subsidios, que son el principal factor generador de la inflación. Mientras no entren en debate estos temas, que demuestran la insostenibilidad de las políticas que se vienen aplicando en los últimos años, no hay posibilidad de imaginar un proceso de progreso social sostenido e inclusivo de todos los habitantes del país”.
Idesa y el debate que le falta a la campaña
Aunque las elecciones son de alcance nacional, una característica preponderante de esta campaña electoral es que la mayor parte de los espacios de discusión y comunicación pública son monopolizados por los candidatos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. “Esto naturalmente lleva a que las visiones y los intereses de la región metropolitana tomen preponderancia en desmedro del interior del país. La deformación asociada con este fenómeno electoral es profunda y queda explicitada cuando se considera, por ejemplo, la distribución geográfica de la pobreza”, destaca un informe presentado por Idesa. Según datos oficiales del Indec, los hogares más pobres del país se distribuyen según la siguiente disposición regional: un 3% de los hogares más pobres vive en la Ciudad de Buenos Aires y otro 26% vive en el conurbano bonaerense; un 32% está en las capitales de provincia del interior del país y Rosario y 39% se encuentra en pequeñas ciudades y pueblos del interior de las provincias.
(Más sobre el informe de Idesa, en la nota completa).
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