La cordobesa Arval fabrica más de 60.000 guitarras de juguete al año (y espera crecer un 20% en 2011)

Arval es una empresa cordobesa dedicada a la fabricación de guitarras de juguete, que arrancó -casi por casualidad- hace seis años atrás de la mano de Juan Ardini.
“Todo surgió a partir de la necesidad de salir de una crisis económica; yo tenía experiencia ya que mi madre tenía una juguetería y el proveedor tenía poca producción y mala atención. Ahí vi la oportunidad y empecé fabricando las guitarras junto a mi cuñado. El primer prototipo nos llevó tres meses”, recuerda. Así, los que antes eran proveedores se convirtieron en clientes, porque Ardini se centró en la venta mayorista, y tuvo que mudarse a un lugar más espacioso y convertir el trabajo individual en una línea de producción.
La producción del primer año de la empresa fue de 3.135 guitarras y a fines de 2010, seis años después, fue de 61.061. En 2009 y 2010 se agregaron a la producción guitarras de plástico, jengas, baleros y vasos; y ya tienen en carpeta algunos juegos nuevos como bombos y tejos. (El costo de las guitarras y los canales de distribución en ver la nota completa).

El armado de las guitarras sigue siendo artesanal y de ello se encargan los 14 empleados que tiene la fábrica.
Una guitarra tiene un tiempo de fabricación de una semana, se venden en jugueterías y algunos regionales y su costo va desde los $ 30 las más chicas, dependiendo del minorista.
Ardini sostiene que esperan un crecimiento del 20% en el volumen de ventas este año. Otro proyecto que están comenzando es el de gestionar la declaración de Córdoba como la Capital Nacional (o Mundial) de la Guitarra de Juguete. ¿Será?

Tu opinión enriquece este artículo:

¿Dormir en una estación de servicio? La apuesta de Construcciones Flash: módulos de $ 12.000.000 y con recupero estimado en siete meses

(Por Juliana Pino) La empresa misionera Construcciones Flash desarrolló módulos de descanso que se reservan desde una app, se alquilan por hora y buscan convertir espacios ociosos de las estaciones de servicio en una nueva fuente de ingresos. Cada unidad cuesta $ 12 millones y el modelo ya apunta a expandirse a Córdoba, Buenos Aires y Neuquén.