El plan de Guzmán para aliviar la tensión cambiaria y contentar al kirchnerismo

En el G20, el ministro buscó fondos para reforzar las reservas pero también para financiar la producción, lo que reclama el ala dura del Frente de Todos. Negociaciones por un nuevo acuerdo con el FMI en medio de los festejos por la Copa América para Argentina.

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PATRICIA VALLI - Subeditora de Economía y Política

El Grupo de los 20 (G20) cerró ayer su ministerial con una reunión sobre cambio climático. Después el ministro de Economía Martín Guzmán siguió adelante con las reuniones técnicas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) mientras busca más fondos para financiar la producción y contentar así al ala dura del Frente de Todos.

El Gobierno quiere acordar el nuevo programa con el Fondo antes de fin de año y cuanto antes lo alcance, más margen de maniobra tendrá para fortalecer las reservas del Banco Central frente a la tensión cambiaria que aumenta a medida que se acercan las elecciones. Este fin de semana, la autoridad monetaria y la CNV avanzaron con más controles en el frente cambiario, de cara a un semestre que ya no contará con las fuertes liquidaciones del campo.

En ese marco, se esperan para fines de agosto los u$s 4350 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) que repartirá el Fondo entre los países miembro, que permitirán cubrir vencimientos de deuda con el FMI y reforzar reservas. El viernes el directorio ejecutivo del organismo le dio luz verde y ahora resta el visto bueno de la junta de gobernadores del FMI.

Pero además de esta partida, Guzmán busca más fondos para contrarrestar los desbalances externos. En el marco del G20, el ministro volvió a plantear un reparto de los DEG que llegarán a los países ricos entre los de bajos y medianos ingresos. Serán donaciones voluntarias y la alternativa se barajó en las bilaterales con México, que presentó un pedido conjunto con Argentina para redistribuir la asistencia, y también con Estados Unidos, Corea del Sur, Alemania, Japón y Rusia.

El sábado Guzmán se reunió la titular del Tesoro de EE.UU. Janet Yellen, uno de los países que anticipó que donará sus DEG, con destino a determinar. El mecanismo será analizado con el Fondo "durante el verano". Pese a que la idea tiene adeptos, en el entorno del ministro aclaran que la donación de DEG "llevará tiempo".

"Lo que hemos discutido durante los últimos dos días es la idea de crear en el FMI un Fondo de Resiliencia y Sustentabilidad con la asignación de los DEG que se emiten para constituir una nueva línea de crédito con mejores términos", explicó Guzmán. 

"Esta regla busca en cierta medida corregir las asimetrías financieras", advirtió el ministro, que considera que el fondo debería usarse para "financiar las medidas que se requieren para la transformación productiva", agregó en línea con lo que reclama el kirchnerismo, que no quiere que los DEG vayan al pago de deuda, durante el panel sobre cambio climático.

El ministro también aprovechó para ver en diferido el gol de Ángel Di María para el 1-0 de la Argentina contra Brasil en la final de la Copa América con su par Daniele Franco, horas antes de que Italia ganara la Eurocopa. 

NUEVO PROGRAMA CON EL FMI

Guzmán volvió a verse el sábado con la directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva, para avanzar en un nuevo programa entre la Argentina y el organismo. También con Yellen analizó las negociaciones, después de que EE.UU. reclamara un "plan económico sólido".

"Seguimos trabajando para solucionar el problema de deuda insostenible con el FMI que dejó a nuestro pueblo la administración anterior", afirmó. En su entorno reiteran que las negociaciones son constructivas. En la previa al G20, el FMI advirtió sobre la inflación, el gasto y la política monetaria.

Además del encuentro entre Guzmán y Georgieva, los equipos técnicos del Ministerio de Economía continúan reuniéndose en paralelo con el staff del FMI encabezado por Luis Cubeddu y Julie Kozack, para renegociar un nuevo programa en reemplazo del stand by firmado en 2018 por la administración anterior.

DEUDA POR NATURALEZA

El cambio climático cerró la reunión del G20, donde hay dos pilares de acción, según explicó Guzmán: los precios del carbono que se deben complementar con medidas regulatorias y las inversiones verdes. "En ambos frentes existen asimetrías muy importantes entre las naciones del mundo en cuanto al margen de acción", advirtió.

La redistribución de DEG podría financiar inversiones en países en desarrollo. "Precios más altos para el carbono en los países avanzados será de ayuda" para reducir las asimetrías pero "debemos tener los elementos para impulsar la transformación productiva que se requiere en los países en desarrollo", planteó.

También señaló que existe "una deuda de los países que han hecho la mayor contribución al cambio climático. Discutir los canjes de "deuda por naturaleza" ayudarían a avanzar en este proceso", agregó el ministro.

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