Palmesano y Chocolates Bariloche: expansión internacional, innovación y una tradición que une a todo el país

En el marco de la reunión anual de vendedores, Palmesano reunió al equipo comercial de todo el país y compartió las novedades de la empresa: nuevos mercados, productos innovadores y el compromiso de seguir creciendo desde Bell Ville para Argentina y el mundo.

Con 34 años de trayectoria, la compañía sostiene esta tradición: la reunión anual de vendedores. En este evento participan representantes de ventas de prácticamente todas las provincias, quienes llevan todas sus marcas a distintos puntos de la Argentina.

“El encuentro tiene un valor estratégico para la empresa, ya que permite mostrar los avances en maquinaria y procesos productivos, brindar a los representantes información detallada sobre todo el trabajo que hay detrás de los productos que comercializan y compartir, desde la gerencia y los equipos de producción, contabilidad, sistemas y mantenimiento, los logros y novedades del último año. De esta manera, los asistentes se van nutridos y alineados con la visión de la compañía, preparados con más herramientas para su labor diaria”, manifestó Pablo Palmesano, Gerente Comercial y uno de los dueños de la firma. 

 

A nivel producto, se presentaron los principales lanzamientos del año. En la marca Palmesano, destacan las lentejas en forma de corazón —los “Corazonito”— junto con nuevas tabletas y grageados Chook, pensados para un público adolescente. En Chocolates Bariloche, la novedad llega con las tabletas premium de pistacho con sal y las versiones sin azúcar. Para la temporada navideña, se suman envases innovadores —denominados “de cuatro costuras”— y nuevos formatos de packaging, además de la incorporación de pralinés de frambuesa con nata y de pistacho. Durante la visita a la planta, el equipo de ventas conoció en detalle la nueva maquinaria de tabletas, bombones y la envasadora de cuatro costuras, además de recibir un adelanto sobre los proyectos en desarrollo para próximas temporadas.

En materia de exportación, la compañía ya está presente en Paraguay, Uruguay y Chile, consolidando relaciones comerciales y afianzando el vínculo con clientes de esos mercados. Además, se encuentran en negociaciones para ingresar a Brasil y Bolivia, evalúan oportunidades más ambiciosas en Asia, África y Estados Unidos, conscientes de que el rubro alimenticio enfrenta mayores exigencias y barreras de entrada.

En Bell Ville, la empresa sigue siendo un motor de innovación y empleo. Con casi 2.000 productos en cartera, Palmesano, Chocolates Bariloche, Chook, Bombonet y Nito. Además, producen a fasón para terceros como Farmacity y la Egipciana . Este año, sumarán budín y pan dulce con chips de chocolate.

Durante el último año, la empresa puso el foco en la optimización interna, priorizando la incorporación de nueva tecnología y la modernización de sus sistemas. En el área productiva, se sumaron una Bombonera y una tableteadora, que permitirán elevar la calidad de los productos, agilizar los procesos y reducir los tiempos de elaboración, logrando así un aumento en la productividad. También se incorporó una envasadora de última generación, que abre la posibilidad de desarrollar nuevos formatos y mejorar la eficiencia general. Sin embargo, el cambio más trascendental fue la implementación de un nuevo sistema integral, pensado para optimizar y coordinar los procesos en todas las áreas de la compañía.

Para la familia Palmesano, producir en Bell Ville es un orgullo inmenso. Desde hace más de diez años, cuando adquirieron Chocolates Bariloche —una firma originaria de Buenos Aires— y decidieron trasladar toda la fabricación a su ciudad, asumieron el desafío de crecer desde su lugar de origen. Hoy, toda la producción que se comercializa a través de los distintos canales del país se realiza íntegramente en Bell Ville, generando nuevos puestos de trabajo cada vez más calificados y de mayor jerarquía. La empresa atrae profesionales de otras provincias que se radican en la ciudad y también logra que jóvenes bellvillenses que estudiaron en otros lugares regresen para desarrollarse en su tierra, encontrando en la compañía una oportunidad de crecimiento profesional y personal.

La empresa ya está abocada al 100% a la temporada navideña, su período más fuerte y el de mayor representatividad dentro del mercado argentino. La reunión anual de vendedores funciona como puntapié inicial: allí los representantes reciben las listas de precios y los objetivos comerciales para salir al mercado con todas las líneas y productos de la compañía.

El consumidor podrá encontrar los productos en todo el país, desde cadenas nacionales hasta pequeños mayoristas, distribuidores de golosinas y cadenas regionales, además de vinotecas, supermercados chinos, cotillones y distribuidores de alimentos. La amplia gama de productos permite llegar a distintos segmentos, adaptándose a la diversidad de clientes.

Esta temporada navideña se presenta como la más fuerte para Palmesano y Chocolates Bariloche, con la mayor cantidad de marcas y la oferta más variada de productos, reforzando su posicionamiento en cada rincón de Argentina.

Tu opinión enriquece este artículo:

Producto del Año (POY) desembarca en Argentina: el sello global que convierte la opinión de los consumidores en una ventaja comercial

(Por Juliana Pino) El reconocimiento internacional que nació en Francia hace casi 40 años llega por primera vez a la Argentina y Uruguay. El modelo busca validar la innovación con estudios independientes realizados a consumidores reales y otorgar a las marcas ganadoras el derecho a utilizar el sello “Elegido Producto del Año por consumidores argentinos”. 

Con $ 25.000 ya comprás como mayorista: así es Bella Paloma, el bazar porteño que pisa fuerte en Córdoba (vasos desde $ 2.590 y baterías $ 89.990)

(Por Rocío Vexenat) Con dos locales en la ciudad (uno en Ituzaingó 238, cerca del microcentro, y otro mucho más grande sobre Colectora Sur Este 1790, a la altura de circunvalación y Av. Ohiggins), Bella Paloma se instaló como uno de los mayoristas de bazar y regalería más grandes del país. La cadena, una pyme familiar argentina con más de 40 años en el rubro, tiene sucursales en Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Mendoza y hasta Uruguay, y en Córdoba el local de circunvalación funciona hace unos cinco años.