Con mucho menos sacrificios que Baldassare Ferri (1610-1680) o Carlos Brochi “Farinelli” (1705-1782) pero con igual cuota de divismo, Babasónicos y en particular su glamoroso líder Adrián Dárgelos, brindaron el pasado sábado 4 de febrero un cortito y efectivo show en el parador Bahía Los Mimbres. InfoHombres en su versión diet estuvo presente, te lo cuenta y muestra, seguime.
La columna de vehículos, uno detrás del otro, cubriendo los últimos tres mil metros que nos conducían al destino anticipaban una cantidad considerable de gente. Al llegar, el parking saturado confirmaba la hipótesis y la podías validar cuando asomándote a la playa dabas cuenta que ya no quedaba lugar libre para desplegar tu reposera.
El parador demuestra tener condiciones óptimas para este tipo de eventos, la organización funciono de parabienes, no se registraron inconvenientes salvo los riesgos derivados de actuar al aire libre y quedar sujetos a la madre naturaleza: el tiempo se presentó poco estable con viento y algunas gotas de lluvia que vinieron muy bien para morigerar la temperatura.
Largaron pasadas las diecisiete y treinta con el escenario perpendicular a la costa y enfrentados, la legión de fans que durante cuarto de hora no dejaron de bailotear ni cantar la sucesión de temas: Tormento, Microdancing, Cuello rojo, En privado, Sin mi diablo, Flora y fauno, El ídolo, y otros tantos… ¿el más vitoreado?, Putita… parece que muchos lo adoptan como suerte de himno (je).
Permanentemente se discute si lo que la banda hace es Rock o Pop, si continua representando al underground o es conversa al mainstream, si sus integrantes “son o se las creen”… lo que no genera dudas es que disfrutan de tocar, brindan un show per se, visual, descabellado, provocador y el público responde en sintonía.
Hace tiempo leí un reportaje a Dárgelos, transcribo una de sus respuestas, creo que es un buen remate para esta crónica:
Periodista: “¿Alguna vez pensaste en contar tu vida en un disco?”
Dárgelos: “Nunca. No me interesa. Soy un generador de historias, de fantasías. ¿Qué importa mi vida? Mi vida es divertida y me la escribo para mí solo. Invento historias, y eso es divino, porque vivo en el escenario a través de estos personajes que son mejores que yo: no tienen nada de moral, sólo les importa su certeza en ese pequeño momento. Son capaces de hacer cualquier cosa, hasta lo más bajo.”
Navegando la fotogalería verás algunas de las imágenes que tomamos para ilustrar y si estás interesado en el lote completo, lo encontrás en el blog.
¡Enjoy!, y gracias por el aguante.
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