Montevideo (Sudamérica)
(Especial El Galeón) La capital uruguaya presenta una oferta cultural y gastronómica para ser disfrutada todo el año. Sus playas viven el verano y las llamadas del carnaval en febrero retumban por todo el barrio Sur.
Nos encontramos a Eduardo Galeano caminando por la rambla y nos invita a tomar un vino en un barcito frente al puerto. Allí nos espera Mario Benedetti, que mira profundamente hacia el río. Más allá, unos “anarcos” planean la fuga de la cárcel. Nos quedamos charlando hasta la madrugada y despertamos con la sensación de que ese sueño podría hacerse realidad. Claro que ya ni Benedetti ni los anarquistas estarían dando vueltas por Montevideo. Tal vez, pensamos, lo crucemos a Galeano por una de las callecitas de la ciudad.
Montevideo es la capital y el centro político y económico más importante de la República Oriental del Uruguay. Allí se concentra casi la mitad de los habitantes que tiene el país. Sin embargo, se trata de una ciudad tranquila, segura y, sobre todo, bella, con una arquitectura que conjuga edificios modernos y monumentales, como el Palacio Salvo (de estilo art decó ecléctico) y construcciones coloniales de Ciudad Vieja.
El puerto y Ciudad Vieja
Dejamos el hotel por un rato y nos vamos a caminar por la parte más antigua de la ciudad. La Puerta de la Ciudadela, que hasta 1829 protegía a Montevideo de posibles invasiones, nos da la bienvenida luego de cruzar la plaza Independencia, hacia la peatonal Sarandí. En Ciudad Vieja se encuentran varios museos históricos (como las casas de Fructuoso Rivera y la de Garibaldi) y otros artísticos, como el Museo y Fundación Torres García, que reúne y exhibe la obra de este pintor, creador de “La Escuela del Sur”.
Otros edificios de alto valor patrimonial son el Teatro Solís (1856) y el Templo Inglés, frente a plaza Matriz. Alrededor de este espacio hay numerosos puestos de artesanos y antigüedades. Por la noche, esta zona se convierte en el centro de actividades, con una gran oferta en cafés, bares, pubs, restaurantes y discotecas.
La ciudad fue fundada entre 1724 y 1726 por Bruno Mauricio de Zabala. Existen muchas hipótesis sobre su nombre y todas se refieren al Cerro de Montevideo, que se ve desde la bahía. Desde sus inicios, el puerto fue la gran fuente de ingresos y ocupaba un lugar primordial en la vida de la localidad.
Sobre la rambla, que pasa frente a la zona portuaria, se encuentra el Mercado del Puerto, inaugurado en 1868. Supo ser el más grande de Sudamérica. Se trata de una gran estructura de hierro y, actualmente, es el principal centro gastronómico de la ciudad. Se destacan las parrillas con sus carnes uruguayas y los pescados.
Un recorrido característico de Montevideo abarca a la rambla, la peatonal costanera de 30 kilómetros que bordea a toda la ciudad y donde los montevideanos acuden para hacer deportes o caminar junto al Río de la Plata. Otro paseo típico consiste en la Feria de Tristán Narvaja, la más grande y popular de todas las ferias de la ciudad.
Paseo por los barrios
Hace unos años, en una entrevista, el cantante del grupo de rock La Vela Puerca, Sebastián Teysera, nos recomendó ir a los barrios Sur y Palermo. “Ahí están el candombe, los afro-uruguayos. Es lo más pintoresco y lo que más emociona”, nos dijo esa vez Teysera. Así que ahí fuimos. Es que en febrero, Montevideo se viste de carnaval, que abre con el desfile realizado por la avenida 18 de Julio, con agrupaciones, carros alegóricos y reinas. Después, entre los barrios Sur y Palermo, en la calle Isla de Flores, se lleva a cabo el Desfile de Llamadas, la máxima fiesta de la colectividad afro-uruguaya, una tradición que proviene de la época colonial. Los protagonistas son las comparsas con miles de tambores y el ritmo típico uruguayo: el candombe. Además, sobre la rambla, en Ciudad Vieja, está el Museo del Carnaval, donde pudimos ver antiguos trajes y fotografías de esta fiesta popular.
Montevideo cuenta también con varias playas, y eso la distingue de otras grandes ciudades. Arenas finas y limpias se encuentran al borde de las aguas calmas del Río de la Plata. Todas resultan aptas para bañarse, pero tal vez la más conocida es playa Pocitos. Otras son las playas Ramírez, Buceo, Malvín, de los Ingleses y Carrasco.
Cerca del barrio Palermo aparece el parque Rodó, con 43 hectáreas de espacio verde, un lago rodeado de árboles, el jardín japonés, un parque de diversiones y muchos monumentos. Sobre las canteras del parque, frente a la playa Ramírez, está el Teatro de verano Ramón Collazo, donde se realiza el concurso de carnaval en febrero e importantes espectáculos a lo largo del año.
En Punta Carretas fuimos a un shopping, donde antiguamente funcionaba una cárcel de la que escaparon, en la década del 30, unos presos anarquistas y muchos años después, los guerrilleros Tupamaros. Por último, por la avenida Italia, antes de salir hacia la costa uruguaya, nos encontramos con el parque Batlle y Ordóñez, de 60 hectáreas de extensión. Allí, visitamos el Museo del Fútbol, en el estadio Centenario, que fue inaugurado el 18 de julio de 1930 para el primer mundial. No lo encontramos a Galeano. Quizás, sea la próxima vez. Siempre es bueno volver a Montevideo.
HOJA DE VIAJERO
La mejor época para ir:
Todo el año. Playas: desde diciembre hasta abril. Febrero: carnaval.
Requisitos migratorios:
Para argentinos sólo DNI, cédula o documento vigente.
Paseos:
Los barrios de Carrasco y Pocitos, en los alrededores de Montevideo, se distinguen por su belleza y excentricidad. Aquí residen las clases acomodadas de la ciudad. Además, Pocitos cuenta con una extensa playa. Hay visitas guiadas al Teatro Solís (Buenos Aires y Ciudadela), inaugurado en 1856 con una ópera de Verdi. Es el más importante y de mayor valor arquitectónico del país. Fue reestructurado y reabierto en 2004. Existe un café y sala de exposiciones.
Compras:
Antigüedades y libros en las ferias de Ciudad Vieja. No se puede volver de Uruguay sin haber comprado un mate. Hay de todo tipo y precios: alpaca, madera, cuero y calabaza; trabajados y lisos. Otro clásico son los tejidos de Manos del Uruguay. También existen cuatro shoppings en Montevideo, uno en Pocitos, otro en Carrasco, otro en Punta Carretas y la Terminal de Ómnibus de Tres Cruces.
Comidas:
Locales del Mercado del Puerto (parrillas, pescados y mariscos), entre 250 y 450 pesos uruguayos por persona. Un clásico es el chivito (nuestro lomito) en La Pasiva, donde se puede comer hasta por 250 pesos uruguayos.
Alojamiento:
Montevideo cuenta con una amplia oferta hotelera. Desde hoteles cinco estrellas como el exclusivo Belmont House, en Carrasco, a 270 dólares la habitación o el Radisson, a 164 dólares la noche. Hostels de 20 dólares por persona.
TIPS Y CURIOSIDADES
- “Hay buenos bares en Montevideo”, dice Antonio Birabent en una canción. Hijos de antiguas pulperías, a ellos acuden bohemios, intelectuales, políticos, músicos y turistas. Recomendados: Café Brasilero (Ciudad Vieja) y La Giraldita (barrio Pocitos).
- Según algunas teorías, el nombre de la ciudad estaría formado por el código de las antiguas cartas náuticas “Monte VI D.E.O.”, que identificaban al cerro como el Monte VI que se encontraba viajando de este a oeste. Otros dicen que en la expedición de Hernando de Magallanes, en 1520, al llegar al Río de la Plata el vigía de la carabela La Trinidad habría gritado, al ver el cerro, “¡Monte vide eu!”.
CONTACTOS
Códigos de área telefónicos:
+598 02.
Sanidad pública:
Hospital de Clínicas: Tels. (598 02) 480-1222 y 487-1306. Emergencias: Tel. 911.
Policía turística:
Tel. 0800-8226.
Internet: www.descubrimontevideo.com.uy
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