A través de la arquitecta Marcela Sliva (a cargo de la escenografía del altar) y tras un proceso de validación en conjunto con el Arzobispado y el Padre Juan, la firma cordobesa Giunta asumió el desafío de proyectar y fabricar el sillón principal para la misa central en el predio de Fadea.
El encargo, ejecutado a ritmo récord en un plazo de 25 días, incluyó el diseño de tres propuestas conceptuales hasta definir la versión final. El proyecto abarca además el desarrollo de otros cinco sillones con el mismo lenguaje estético destinados a los obispos que acompañarán la celebración.
Alejado de los formatos barrocos tradicionales de la liturgia, el diseño priorizó una estética sobria y funcional adecuada para una ceremonia al aire libre:
-
Dimensiones: el respaldo alcanza 1,80 metros de altura para mantener jerarquía y proporción estética cuando el Pontífice esté de pie.
-
Ergonomía: cuenta con una estructura erguida y poco profunda para facilitar el ponerse de pie con comodidad.
-
Materiales y colores: combina estructura de madera, tapicería en tono crudo y detalles en laqueado blanco sobre el respaldo y el apoyapiés.

El sillón del papa en proceso: ajustando los últimos detalles de confort antes del tapizado final.
El desarrollo fue asumido en su mayor parte como una donación por parte de la firma, mientras que la fracción restante fue cubierta por el Arzobispado.
Una vez concluidos los trabajos de taller, el equipo de Giunta llevará a cabo la logística de traslado e instalación en el predio de Fadea previo al evento. Tras la ceremonia y el posterior desarmado del altar, la totalidad del conjunto mobiliario sería trasladada de forma permanente a la Catedral de Córdoba para su resguardo histórico.
"Para nosotros es un honor y una alegría inmensa. Mueve fibras muy profundas porque somos practicantes, pero además fue hermoso ver cómo todo el equipo de fábrica y diseño se enganchó con el mismo entusiasmo para lograr algo histórico en los 50 años de la empresa", expresaron desde la firma cordobesa.
Freddy y María Giunta.
Tu opinión enriquece este artículo: