El día después de la fase 3: cómo se vio el centro de Córdoba y Carlos Paz con la apertura de los comercios

(Por Ayelén Actis) Después de 55 días de home office me asignaron la primera cobertura in situ. Miré el pronóstico a las 13:45 para saber cuánto abrigo llevar y antes de salir me coloqué el nuevo accesorio de mi “outfit”: el tapabocas. 
 

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Caminé por Hipólito Yrigoyen, la postal era la de un día feriado. Luego bajé por la calle Buenos Aires y me invadió la tristeza al ver las veredas llenas de hojas secas y locales vacíos con el cartel de “Se alquila”. Llegué a la zona de los cotillones, todos con las persianas bajas. 

Pasé por el Windsor. Su restaurante (Sibaris) tendría varias mesas que atender un lunes a las 14:00, pero hoy estaba desierto. Unos metros más adelante, empecé a notar algunos comercios con puertas abiertas. Crucé la Plaza San Martín en silencio, no había vendedores ambulantes, comediantes pasando la gorra, ni adultos o niños corriendo.
 


Me crucé 5 policías la primera cuadra, ninguno me preguntó si mi número de DNI terminaba con número impar. Recorrí la 25 de Mayo desde Rivadavia hasta 9 de Julio, ida y vuelta. Del local de Starbucks solo queda el cartel, esa sucursal no volverá a encender sus luces porque es uno de los ocho locales que Alsea (licenciataria de Starbucks en el país) cierra en Argentina. El localazo de 150 m2 donde funcionaba Meroli sigue a la espera de un audaz inquilino. 

Los comerciantes empezaban a desempolvar los rincones, barrer las hojas del ingreso, limpiar las vidrieras, muchas de las cuales quedaron con los carteles de la liquidación del verano. Los maniquíes vestían las mismas prendas que el 19 de marzo. Hablé con varios, y lo que me contaron te lo cuento. 
 


-+ Visión (óptica): abren lunes, miércoles y viernes y atienden con turnos aunque también podés comprar si estás de pasada. Eso sí, antes de entrar te limpiás los pies en el “trapito con lavandina”, un recurso que implementaron casi todos los comercios.
 


-Metta (bazar y decoración): por el tamaño del local pueden atender hasta 3 personas simultáneamente y según Nicolás, el subencargado, después del viernes podrían tener modificaciones en los precios. 
 


-Macowens (indumentaria masculina): si comprás un saco tenés un 30% de descuento en la segunda unidad. Esta es la promoción que lanzó la marca para incentivar las ventas el primer día de actividad después de la cuarentena.


-Divina mujer (calzado femenino): “Para mí el horario está mal”, señaló Ximena, la encargada de los tres locales que la marca tiene en el centro. El reclamo se repite en el resto de los comercios porque a la mañana la peatonal tiene mayor flujo de personas por la actividad bancaria.
 


-TodoModa (accesorios femeninos): Además de exigir barbijo van a controlar el DNI. Van a lanzar rebajas de temporada, algo así como una “preliquidación”.
 


-Vaquería (indumentaria): en el local me encontré con Gabriel Frydman, hijo del fundador y socio de la empresa, trabajando a la par de sus empleados para poner a punto el local. “La gente está comprando, necesita ropa de invierno”, me comentó.
 


-Fiorani (perfumería): sus empleadas me recibieron con máscaras. Fui la segunda persona en ingresar al local, desde su apertura a las 14:00. “Está lejos de ser lo habitual”, me explicó Mabel, la encargada. 
 


¿Y en Carlos Paz?
(Por Ornella Bazzano) Después de unas largas semanas sin recorrer la Av. 9 de julio, aquella zona que suele volverse una peatonal desbordada de turistas durante la temporada o en los findes xxl, me encontré con un escenario semejante al del centro de la capital. 

Algunas voces resaltaban en medio del silencio, comerciantes apoyándose entre sí con algunas palabras de aliento junto con algunos pequeños festejos por el reencuentro. Por su parte, las vendedoras cambiaban con un poco de desesperación las vidrieras y, entre maniquíes desnudos y artículos de limpieza, se disponían a preparar su regreso.   

El centro de Carlos Paz indudablemente no es el mismo, la experiencia de transitar entre locales con grandes carteles que aclaran cuáles son canales de venta online y la “nueva temporada de barbijos” dejan expuesta la situación extraordinaria que vivimos. El hecho de pensar en hacer compras en el momento en el que debería estar almorzando me generó ciertas inquietudes que aumentaban al contemplar que los únicos presentes en las calles eran los vendedores y algunas pocas personas apresuradas por regresar a sus hogares. Eran pocos los locales que aún permanecían cerrados, pero muchos aquellos con sus puertas abiertas a la espera de algún generoso comprador. 

Me dispuse entonces a ingresar a un tipo de local que ha sido duramente golpeado: los regionales. Superar la falta de personas en las calles y de los ocasionales turistas en Carlos Paz no es tarea fácil para los comerciantes y mucho menos para aquellos que ofrecen productos que solo a quienes están de paso podrían interesarles. Mariel es dueña de una tienda de este tipo y, en su caso en particular, tener una tienda online “no le suma”. A pesar de su situación actual me atiende con una sonrisa y me brinda su mirada sobre los nuevos horarios de atención. 

“Este era un día muy esperado porque realmente lo necesitamos, pero para mí no es favorable este horario. La gente a esta hora no tiene ganas de salir y, además, ya empieza el frío. Es más riesgoso que la gente esté en la calle a las 18.00 o a las 19.00 por la manera en la que baja la temperatura.Tendrían que cambiarlo, correrlo un poquito para que nos sirva a todos”, me comentó. 

Cruzando la calle, se encontraba Silvia coordinando a sus compañeras mientras acomodaba con un gran entusiasmo la lencería que vende en su local. A pesar de las dificultades que se nos presentaban para comunicarnos con los barbijos, ella me aseguró que estos cambios “llegaron para quedarse” y que las ventas online seguirán siendo predominantes porque muchos clientes “aún no quieren salir”. 

Al salir de la tienda, continué recorriendo la avenida y me detuve a hablar con Romina, dueña de un local de ropa. “No creo que la gente hoy salga a comprar, pero tener el local abierto a uno lo mantiene más esperanzado. Yo no te digo que vamos a ganar plata ni que vamos a pagar los gastos, no va a suceder nada de eso, pero el comerciante necesita mantener sus puertas abiertas para poder decir que lo estamos intentando y estamos luchando”, me dijo Romina, un tanto emocionada, mientras desempolvaba su mostrador. 
 

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