La unión hace la fuerza: Córdoba ya tiene su primer vino de corte certificado (se llama “Chuncano” y es de traslasierras)

(Por Rosana Guerra / RdF) Está elaborado con las materias primas específicas, con uvas de la región y en condiciones de elaboración con prácticas enológicas óptimas. La idea de sus creadores (un consorcio de cuatro bodegas), es brindar una propuesta innovadora que identifique a la región del corredor de Traslasierra por su sabor, textura y calidad. 
 

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Fotos gentileza de Marco Cabral. Alianza de bodegueros del corredor de Traslasierra.
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Klas Hellestrôm, de Las Breas.
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Richard y Jhon Kirton de La Sophia.
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Juan Barceló y Federico Zaina, winemarkers de corte Chuncano.

Los vinos de Córdoba están dando mucho que hablar, con regiones donde cada vez más los viñedos se extienden y las bodegas se destacan con la calidad de su producción. “La zona de Traslasierra es una de las tierras con más historia vitivinícola de nuestro país, y en los últimos años esta actividad económica tuvo un gran desarrollo, con importantes bodegas que dan vinos con identidad”, señala Klas Hellerstrôm, el dueño de la bodega Las Breas

La iniciativa de este proyecto está a cargo de un grupo de bodegas de Traslasierra, que decidieron hacer realidad un anhelo en común: elaborar un vino de corte que refleje esa identidad y características regional, que no solo represente al Valle de Traslasierra sino también al Valle de Conlara, con el que comparten suelo, clima y costumbres. “Después de viajar en 1999 y 2000 desde Puerto Montt hasta el norte de Chile y desde Patagonia hasta Salta, buscamos el mejor lugar para vivir y elegimos Traslasierra donde compramos unos terrenos acá”, cuenta el empresario de nacionalidad sueca. Las Breas es la primera generación de bodegas en Traslasierra.
 


“Para nosotros, competir con Mendoza es difícil, por eso decidimos asociarnos con varias bodegas para crear Chuncano”. Los que hicieron realidad este sueño son: Las Breas (Las Tapias), Aráoz de Lamadrid (San Javier), Viñas Puntanas (Conlara) y La Sophia (Luyaba).

Un vino con identidad propia
El origen del término “chuncano” es difuso, algunos coinciden en relacionarlo con la palabra quechua “chunca” que significa diez. Se lo asocia al nombre inca “Apu Chuncana Punco”, quien fuera uno de los gobernantes de ese imperio. También se lo vincula con el término “chuncas” que alude a las piernas o pantorrillas, y que luego derivaría en “chuncano”, para denominar así a los habitantes de la zona por tener piernas desarrolladas por caminar por las sierras utilizando un tipo de pantalón que dejaba las pantorrillas a la vista.

“El término chuncano hoy se utiliza para designar a los habitantes de los valles de Traslasierra y Conlara, que conforman un único valle”, aclara Hellerstrôm.

Más allá que muchas veces se aplica el término “chuncano” con un uso peyorativo para referirse a las personas de las serranías con una particular forma de hablar, el término se encuentra dentro de un movimiento de reivindicación, integrándose a proyectos regionales y con el festival gastronómico Sabores Chuncanos.
 

Un corte con iniciativa colectiva
El trabajo enológico y técnico de este vino está a cargo de los winemakers Federico Zaina y Juan Barceló. “Nos dimos cuenta que a la zona le faltaba cierta identidad en cuanto a los vinos y coincidimos en que queríamos hacer uno con la personalidad de esta región; buscamos las variedades que mejor se adaptaban pero más que una variedad había que elegir un corte con un nombre genérico, que se arma de las variedades más representativas de la zona”, señala Zaina.

Las cuatro bodegas se asociaron para que el futuro Chuncano se transforme en el vino representativo de todo el corredor de Traslasierra. Richard Kirton de La Sophia, añade: “En Europa cada zona tiene su blend, pero acá no hay, entonces la idea es juntar los viñedos y asociarnos para crear un corte común a toda la zona”.

El corte Chuncano está elaborado con las siguientes variedades de uvas y porcentajes:  tiene un 40% de Tannat, un 25% de Syrah, un 25% de Malbec y una variedad a definir por cada bodega 10% (uvas propuestas: Bonarda, Petit Verdot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Merlot, entre otras).

El corte está compuesto por uvas originarias de los valles de Traslasierra y de Conlara. Los vinos son elaborados en establecimientos habilitados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, quien además aprueba el embotellado y comercialización. El Corte deberá tener un porcentaje mínimo de un 65%  (respecto del volumen total) de vino con 12 meses de guarda en barrica de roble. “Lo interesante de esta iniciativa es que cada bodega mantiene su estilo, su identidad haciendo fuerza por el Chuncano que las cuatro bodegas están levantando para que la zona de Traslasierra y valle de Conlara se conozca como zona vitivinícola”, agrega Barceló.

Las etiquetas de “Chuncano” son diferentes según el estilo y criterio de imagen de cada bodega, pero todas tienen un sello en común (imagen del encabezado) que identifica la certificación del corte.
 


Chuncano, representa para la provincia y para la vitivinicultura nacional contar con el primer vino de corte certificado elaborado por un consorcio de bodegas y significa un estímulo y un impulso para que otras bodegas de la región se incorporen a la iniciativa, fortaleciendo así una actividad económica que viene creciendo en los últimos años con grandes volúmenes.

Por otra parte representa un atractivo turístico más que ofrece Córdoba, estimulando al viajero que recorre este sector de los Caminos del Vino a conocer y degustar este producto que conjuga suelo, clima, costumbres y personajes locales. 
 

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