A $ 40.000 por mes, cada vez menos marcas pueden bancar un alquiler "top".

Una situación nueva -o no tan nueva- está pasando en Córdoba. Los locales mejor ubicados se han vuelto inaccesibles para la mayoría de las marcas, quedando reservados únicamente para unas pocas capaces de costear el alquiler. Dos ejemplos grafican lo que está sucediendo. Por el local -de 500 m2- que ocupaba Armani frente al Patio Olmos piden $ 25.000 mensuales y hace tiempo que no logra encontrar un nuevo inquilino. Tampoco será fácil alquilar el lugar que acaba de dejar Creambury (ex La Fenice) sobre la Av. Hipólito Yirigoyen: quieren $ 40.000 y ese sería el motivo por el cual la cadena de heladerías decidió abandonar el lugar a menos de un año de instalarse. “Para que un negocio sea rentable el alquiler del local no debe superar el 15% de los costos fijos, de lo contrario se hace muy difícil”, explican los comerciantes. (Si conocés más ejemplos, contalos en Comentar).

Perdu: de panadería de barrio a 17 sucursales en Córdoba (un modelo de franquicias donde "la calidad no se negocia")

(Por Julieta Romanazzi) La marca nacida en Duarte Quirós y Sol de Mayo, que hoy lideran los hermanos Meynet (segunda generación), está viviendo uno de sus mejores momentos. Hoy tiene 15 puntos de venta, produce con 12.000 kilos de harina al mes y planea mudar su fábrica para duplicar la capacidad. Sus fundadores revelan los números de su modelo "llave en mano", con productos donde la calidad no se negocia.