Mariano Pereyra vendió “De la Vieja Receta” para volver a su primer amor: la publicidad

Dos años después de haber lanzado “De la Vieja Receta”, un emprendimiento gastronómico que por cierto fue un éxito comercial (a los tres meses de su lanzamiento ya tenía 9 puntos de venta y su planta una capacidad productiva de 2.500 unidades), Mariano Pereyra (foto) decidió dejar el rubro gastronómico para volver a la publicidad. “Quiero abocarme 100% a la publicidad, que había descuidado a partir de hacerme cargo de la fábrica; la verdad es que logramos mucho en estos dos años pero me di cuenta que no es lo mío, así que por estos días estoy cerrando la operación de venta de todo el negocio con gente que sí es del rubro”, explica.
El bichito de la publicidad le volvió a picar cuando, de la mano de Martín Dagum (Grupo Marka), se hizo cargo de la cuenta de Cotreco, para quienes están realizando algunas acciones.
“Después de Cotreco sumamos una nueva cuenta, que es AutoMunich y eso me tiene muy entusiasmado, no te olvides que yo hace 22 años que me dedico a la publicidad”, relata el hijo de Mario Pereyra.
Pero no sólo volverá a la publicidad. La música, su otra pasión que también había sido relegada a un segundo plano, está golpeando a su puerta: “me han ofrecido escribir un par de canciones para una película argentina, pero aún no puedo darte mayores detalles”, dice escuetamente.

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.