La elección municipal al borde de ser nuevamente postergada

(Por Guillermo Geremía - Diario Alfil) El Intendente Llamosas sorprendió con su postura de no querer ir a las urnas. Abrile le arrebató la iniciativa política al solicitarle a la Junta Electoral postergar la fecha prevista para el 27 de setiembre. Los jueces se tomarán hasta el viernes para formalizar la decisión de continuar con el proceso o suspenderlo una vez más. Más especulación política que preocupación por la crisis sanitaria en los principales actores de la política riocuartense.

Image description

“Hoy los riocuartenses necesitan líderes positivos, líderes constructivos, hoy se necesitan líderes que tengan templanza en un momento difícil, que nos sumemos todos juntos porque  este barco hoy me toca comandarlo a mi pero estamos todos, para eso necesitamos que todos se pongan a disposición para salir adelante”. Con un tono más elevado que en su habitual estilo moderado, Llamosas utilizó el noticiero de la televisión abierta de Río Cuarto para dar su opinión respecto de la inconveniencia de la realizar las elecciones el próximo 27 de setiembre.

El jueves de la semana anterior Llamosas había manifestado que había que acostumbrarse a  “convivir con el virus” y eso incluía su voluntad de ir a las urnas, salvo que la crisis sanitaria no lo permitiera. 72 horas después y 110 casos más de covid-19 en Río Cuarto hicieron cambiar el discurso al candidato por la reelección. El viraje de Llamosas dejó descolocado hasta el apoderado de Hacemos por Córdoba. “Están funcionando bancos y restaurantes. Casi toda la sociedad funciona y estaríamos contradiciéndonos si pedimos que se suspendan”, había asegurado Hugo Abraham a media mañana en declaraciones al programa Así son las Cosas de 102.9 La Gospel. Tres horas después el intendente dice por televisión: “la opinión personal mía es que en esta situación las elecciones no debieran realizarse el 27 de setiembre”. El oficialismo quedó atrapado en la propia falta de coherencia que Llamosas les reclamó a sus adversarios políticos.

“Lo que hoy necesitamos es racionalidad, orden y coherencia. Si algo necesitamos los riocuartenses es coherencia. Nosotros hemos sido coherentes desde el primer día, manifestando claramente cuáles son nuestras acciones y nuestras decisiones”, expresó Llamosas en un cambio no sólo de contenidos sino también de formas de su discurso. “Hoy mi opinión tiene que ver con esto por eso lo expreso pero no me escudo, ni me reservo bajo la cobardía que muchas veces tienen las redes sociales para agravar o descalificar, eso lo quiero dejar claro porque no se puede decir una cosa y hacer otra”, aseguró.

El mensaje del intendente tenía como destinatario a Gabriel Abrile, candidato de la alianza UCR/PRO. Además del aumento exponencial de casos debido a la aceleración de la curva de contagios, lo que parece haber obrado en el cambio de la estrategia oficialista fue el eslabonamiento de una serie de hechos políticos desencadenantes. El viernes en la sesión del Concejo Deliberante, el partido Respeto pidió desde sus bancas la suspensión de las elecciones. Horas después el médico terapista, que fuera ex Secretario de Salud durante la gestión de Jure, sube a sus redes sociales un video en donde desliza sin afirmarlo que no sería conveniente desatender la salud para atender la campaña electoral. No lo afirma pero da a entender que hay preocupación por un “supuesto desborde” del sistema sanitario. El domingo,  a minutos de conocerse que en Río Cuarto hubo 78 contagiados y que el sábado se habían registrado 32, Abrile con un mensaje en su Facebook reclama enfáticamente la postergación del acto electoral. Esperaron la cantidad de casos del fin de semana para formalizar la propuesta.

Con la iniciativa política monopolizada, Abrile salió a capitalizar en los medios de comunicación  su nuevo posicionamiento. Quedó al descubierto que se trataba de una especulación política electoral más que de una genuina preocupación sanitaria. Si no, no se explica cómo en la última semana inundó las redes con videos de campaña y la ciudad con enormes gigantografías promocionando su candidatura. Al pedido de Abrile se sumó de inmediato Eduardo Scoppa, candidato de “Riocuartenses por la Ciudad” pero su postura fue un paso más adelante.”Mi decisión personal y que elevaremos a las fuerzas es que no participemos de ninguna actividad de campaña y en este contexto de crecimiento exponencial de casos no participemos en las elecciones”.

Con matices, la mayoría de las fuerzas opositoras que compiten por cargos electivos salieron a poner en dudas las urnas del 27/9 y a criticar al oficialismo. “Estoy tratando de obtener más información sobre la situación. Lo que pasa ahora con las elecciones es lo mismo que nos pasa como ciudad: tenemos un oficialismo que no nos brinda información clara, precisa y oportuna", aseguró Mario Lamberghini, candidato a intendente del Partido Libertario. Desde la Ucede, su candidato mantuvo la postura expresada varias semanas atrás de oponerse al acto eleccionario. “Hasta que no haya clases no debiera haber elecciones. Nuestra postura es clara respecto a eso. Se debe respetar la Constitución. No puede estar frente al gobierno municipal alguien que ve su beneficio y no el de la población. Eso es muy grave”, aseguró Marcelo Lujbich.

Guadalupe Fantin del Frente de Izquierda volvió a reiterar la iniciativa de consultar a los electores -vía encuesta on line- sobre qué hacer en la primera semana de la primavera. “Hubo especulación política de parte del intendente Llamosas. Desde el minuto cero, venimos planteando en soledad que no se puede sostener la campaña como si nada. Insistimos en que se tiene que tener en cuenta qué opina la población sobre realizar las elecciones en este contexto sanitario”, aseguró la docente de historia.

Desde Respeto advirtieron del riesgo que implica que la pandemia se instale en los barrios carenciados y criticaron a los radicales. “Si esta situación llega a los barrios de la periferia, será un desastre. Un hilo de agua sale en los asentamientos. Esta situación de votar en pandemia es inédita. Somos los únicos en el país pasando por este proceso. Hasta el viernes, Cambiemos no decía nada y acompañaba marchas sin sentido”, expresó la concejal Patricia García. Por su parte, Pablo Carrizo, candidato a Intendente del Frente Política Abierta, se posicionó cerca de la postura de la Municipalidad: “nuestra decisión será la que determine el COE que aún con un montón de errores es quien hemos instituido para que tome las decisiones sobre la base a sus estudios epidemiológicos, científicos o médicos acorde a la situación comparativa con otras ciudades y quienes tienen el conocimiento real de la situación de emergencia que estamos atravesando”, aseguró el ex concejal de Respeto.

Tras el pedido formal de Abrile, la Junta Electoral Municipal se tomará hasta el viernes para decir qué determinación adoptarán. Antes solicitaron un nuevo informe al COE central sobre la situación epidemiológica y para el día final de la semana citaron a los doctores Ferrario y Pepe para que den detalles de la situación de contagios en Río Cuarto. Lo que suceda en estos tres días por venir, la cantidad de casos que se registren, terminarán siendo determinantes para la decisión que adopten los jueces. Difícilmente asuman una postura contraria a la mayoritaria voluntad manifestada tanto por las fuerzas políticas como por los ciudadanos de a pie sobre la inconveniencia de ir a las urnas. “La otra vez se cortó sólo y no correspondía”, aseguró una fuente de la Junta al recibir de buen grado la manifestación pública del intendente Llamosas de dejar que el órgano electoral defina si se hacen o no las elecciones en setiembre. En marzo, el jefe municipal y a la vez candidato había anunciado en las redes “su decisión” de postergar las elecciones. Tras la reprimenda de la Junta Electoral ahora le reconoció autoridad para adoptar esa medida.

Todo indica que las elecciones volverán a sufrir una postergación. Nada indica que en noviembre la situación sanitaria sea mejor. Si en la próxima fecha estamos con el covid-19 en sostenido desarrollo ya no se podrá apelar a un nuevo paraguas judicial para que vuelvan a postergarse los mandatos. La provincia se vería obligada a intervenir la Municipalidad, nombrar un comisionado y comenzar a tomar decisiones. Esto significaría que ese barco en donde navegan juntos los dirigentes políticos riocuartenses naufrague en el medio de la tormenta de la pandemia. Así son las cosas.

Dejá tu Comentario: (máximo 1000 caracteres)

Comentarios: