Dicen que el check-in web no sirve en Brasil (lo experimentó en espera propia)

Angel Robledo: "Estimado Iñigo... Sumo mi aporte a los viajeros con una advertencia en base a lo que me sucedió meses atrás. Sabemos lo útil que es el check-in electrónico, especialmente cuando no tenés que despachar equipaje... (cuenta que en un viaje reciente) llegué varias horas antes al aeropuerto de San Pablo cuando me presenté en el acceso a la sala de embarque no me permitieron ingresar. En los mostradores de Lan me informaron que por disposiciones de Brasil el check-in electrónico no te sirve para nada: tenés que presentarte dos horas antes en el mostrador de la empresa y que el check-in ya estaba cerrado. Resultado esperé siete horas más otro vuelo en San Pablo y diez horas más en Buenos Aires. Claro, me tuve que bancar todo el viaje el cartelito pegado en el apoyacabezas que dice: `¡Ahorre tiempo! Haga su check-in por Internet´. Moraleja: ojo, que en contra de toda la campaña de Lan que para que hagas el check-in por Internet, no funciona igual en Brasil que en Argentina y Chile, y Lan no te lo advierte adecuadamente sino que el sistema te da información errónea que te confunde más".

¿Algún caso más como éste?  Sobre facilidades y dificultades para viajeros frencuentes, aquí.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.