Dijimos:
¿Quién dijo que todo lo digital siempre es mejor? Quizá no lo notaste, pero si te fijás bien notarás que los relojes led que se pusieron en la época de Germán Kammerath como parte del nuevo mobiliario urbano -y que rara vez marcaban bien la hora- poco a poco están siendo cambiados por otros relojes con agujas.
Precisamente es la gente de Gnomon quien está realizando este remplazo: “la primera etapa ya terminó con 12 relojes modificados; estamos aguardando la segunda y de esta forma se terminarían los 39 relojes de la ciudad -explica Guillermo del Valle de Gnomon-; incluso uno de ellos -frente al Patio Olmos- que no tiene energía y vamos a dotarlo de paneles solares para ser autosuficiente”. (El Diario de InfoNegocios – Lunes 15 de febrero de 2010).
Qué hay de nuevo:
Los relojes Gnomon salieron de la provincia y llegaron hasta Baires. Es que con motivo del Bicentenario, la empresa le donó un reloj a la Presidencia de la Nación, que finalmente lo inauguró sobre la fachada de la Casa Rosada. “Cuando el arquitecto Francesco Tamburini entregó la obra en 1890 dejó un óculo vacío que seguramente tuvo la intención de ser llenado con un reloj. Este reloj nunca fue puesto y en 1910 aproximadamente el hueco fue tapado con mampostería”, relata del Valle.
Dijimos:
¿Quién dijo que todo lo digital siempre es mejor? Quizá no lo notaste, pero si te fijás bien notarás que los relojes led que se pusieron en la época de Germán Kammerath como parte del nuevo mobiliario urbano -y que rara vez marcaban bien la hora- poco a poco están siendo cambiados por otros relojes con agujas.
Precisamente es la gente de Gnomon quien está realizando este remplazo: “la primera etapa ya terminó con 12 relojes modificados; estamos aguardando la segunda y de esta forma se terminarían los 39 relojes de la ciudad -explica Guillermo del Valle de Gnomon-; incluso uno de ellos -frente al Patio Olmos- que no tiene energía y vamos a dotarlo de paneles solares para ser autosuficiente”. (El Diario de InfoNegocios – Lunes 15 de febrero de 2010).
Qué hay de nuevo:
Los relojes Gnomon salieron de la provincia y llegaron hasta Baires. Es que con motivo del Bicentenario, la empresa le donó un reloj a la Presidencia de la Nación, que finalmente lo inauguró sobre la fachada de la Casa Rosada. “Cuando el arquitecto Francesco Tamburini entregó la obra en 1890 dejó un óculo vacío que seguramente tuvo la intención de ser llenado con un reloj. Este reloj nunca fue puesto y en 1910 aproximadamente el hueco fue tapado con mampostería”, relata del Valle.