Mié 30/12/2009
Cines pornos. Una recorrida por las salas de cine condicionado en Córdoba demuestra por qué siguen paradas y de pie. Más allá de la oferta casera, el sexo en pantalla grande todavía tiene sus seguidores. “Acá no vienen sólo a ver cine. Vienen a conocer gente, a hacer sociales”, dice Marcos, boletero de Tao Sex. A pesar de que el furor de los años 80 por los cines condicionados haya decaído, las salas continúan teniendo su público permanente. Alrededor de 50 personas entran por día a disfrutar de las proyecciones ininterrumpidas que se ofrecen desde las 11 hasta las cuatro de la mañana. Leé la nota. La revista completa.
- Cines pornos. Una recorrida por las salas de cine condicionado en Córdoba demuestra por qué siguen paradas y de pie. Más allá de la oferta casera, el sexo en pantalla grande todavía tiene sus seguidores. “Acá no vienen sólo a ver cine. Vienen a conocer gente, a hacer sociales”, dice Marcos, boletero de Tao Sex. A pesar de que el furor de los años 80 por los cines condicionados haya decaído, las salas continúan teniendo su público permanente. Alrededor de 50 personas entran por día a disfrutar de las proyecciones ininterrumpidas que se ofrecen desde las 11 hasta las cuatro de la mañana. Leé la nota. La revista completa.