Varios países ya implementaron prohibiciones estrictas o totales a la publicidad de apuestas en el deporte, en una tendencia que crece fuerte en Europa y se expande a otras regiones para combatir la ludopatía.
Italia fue la pionera: aprobó el Decreto Dignità en 2019 y desde entonces prohíbe por completo cualquier publicidad, patrocinio o mención de marcas de apuestas en eventos deportivos, camisetas, televisión, radio e internet.
Bélgica avanza en la misma dirección con una prohibición casi total, escalonada: desde 2025 los clubes no pueden lucir publicidad de apuestas en sus estadios, y en las camisetas las marcas quedaron reducidas a un logo minimalista sin eslóganes, camino a desaparecer del todo.
Restricciones severas en camisetas
La Premier League acordó retirar de forma voluntaria los patrocinios de casas de apuestas del frente de las camisetas a partir de esta misma temporada 2026/2027 (aunque la medida es parcial, porque las marcas todavía pueden aparecer en mangas o ropa de entrenamiento).
Países Bajos prohibió los patrocinios no dirigidos y la publicidad de apuestas en clubes y recintos deportivos, cortando el vínculo directo entre las apuestas y el fútbol profesional.
Australia aprobó reformas que prohíben los logos de apuestas en los uniformes de jugadores, oficiales y estadios, aunque con un período de transición polémico: los contratos vigentes pueden seguir hasta 2031.
Restricciones horarias
Francia y Alemania no prohíben las marcas en las camisetas, pero controlan estrictamente los medios: protegen los horarios infantiles y prohíben que deportistas o entrenadores en actividad participen en anuncios de apuestas.
Y en el medio de todo esto, Boca profundiza el vínculo
En ese contexto internacional, la nueva camiseta alternativa de Boca (presentada hoy por adidas para la temporada 2026/2027) funciona casi como un contraejemplo. El diseño reinterpreta la casaca de 1906, apenas un año después de la fundación del club: base blanca, finas rayas verticales azules, un emblema con ancla e inscripción "1905" en el cuello, en homenaje al vínculo del club con el puerto de La Boca.
Pero la franja horizontal con el logo de Betsson no es un detalle menor entre tanto simbolismo histórico: es el elemento visual más grande de toda la prenda, y corta literalmente al medio el patrón a rayas que se supone rinde homenaje a los orígenes. El resultado es una camiseta que parece pensada primero para la marca de apuestas y después para el club.
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